Donde la literatura y la maldad se toman un té

lunes, 6 de octubre de 2014

Cuentos de la luna llena. Alianzas



Buenas tardes, malas hierbas.

No sé si curiosearéis por Twitter de vez en cuando (a mí me está cansando bastante, la verdad, sigo sin verle el atractivo), pero comenté hace unos días que le teníamos echado el ojo a Cuentos de la luna llena, y no recuerdo cómo, de pronto me vi con el prólogo bien enmarañado en mi red de espinas. 

Aparentemente me equivocaba. No es un prólogo, es un culebrón (en palabras de Ortiga). Son diez páginas apenas, insisto, pero hay amores prohibidos, una mala de Chungolandia, un embarazo imprevisto y una guerra milenaria. Es una telenovela de las de sobremesa con toques de cuentos tradicionales (y ahora veréis por qué digo eso de "toques").

Últimamente estoy muy furiosa. Porque se han puesto de moda estas cosas, y todo el mundo versiona cuentos populares, películas Disney o qué sé yo. Quiero decir que de esto no se libran ni las Monster High que tanto le gustan a mi protegida.



A mí me gustan los cuentos. Pero no estos. Para mí la magia nunca ha estado en Disney, ni en los finales felices, ni en los príncipes azules. Un cuento ni siquiera tiene que ser medieval ni tener reyes, ni magia explícita (conjuros, criaturas mitológicas, brujas, maldiciones, lo que sea). Para mí los cuentos, el misterio, la piel de gallina en la espalda, la magia, el sentimiento de vértigo en la garganta están aquí:












Pero nadie le presta atención a estos. Sí, muchos acababan mal. Y sí, muchas de las cosas que ocurrían no tenían explicación, simplemente eran así. ¿Por qué esa obsesión con explicar el mundo, con saber la verdad? A veces es tan sencillo como que no es necesario para la historia (por poner un ejemplo, La carretera). Y en el caso de los cuentos creo que explicar demasiado es quebrar la magia, lo desconocido, lo visceral, lo oscuro. Por citar a Gandalf, quien quiebra algo para saber qué es ha abandonado el camino de la sabiduría. Es como aquella historia de una niña a la que regalaban una caracola para que pudiera escuchar el mar. La niña quería saber cómo funcionaba la caracola y la rompía. Dentro sólo había una burbuja y ella ya no podía volver a escuchar el mar nunca más.

Es decir. Evidentemente, cuando de cría veía El jardín secreto quería que se me desvelara la verdad. ¿Qué hay tras el muro de hiedra? ¿Quién vivía en la habitación del elefante de marfil? ¿Quién es la mujer del columpio? ¿Quién se lamenta en el caserón por las noches? ¿Adónde llevan los pasadizos escondidos tras los tapices? Todo eso. Pero en el fondo no quería que se desvelara el misterio, no de verdad. Quería saber, pero sin que desapareciera nunca la intriga. Quería un equilibrio, siempre un secreto más. Así que hacia la mitad de la película mi interés había abandonado el jardín, y en cambio miraba hacia el bosque y los oscuros páramos que rodeaban la mansión.

Así que no me alegro de que exista Once upon a time (sobre todo después de lo que han estado haciendo desde el final de la primera temporada) y no me alegro de lo que está haciendo toda esta fiebre por los cuentos. Sé que los que la impulsan son una panda de nostálgicos, y en cierta medida puedo entenderlo, porque yo no soy nada sino una nostálgica. Pero esto no tiene nombre. El mundo está tan saturado de cosas que ya nada es especial ni merece la pena. Hay cuentos y magia por todas partes (y novelas de vampiros. Everywhere). Y es todo tan falso, tan infantil, tan repugnante, que siento que me ahogo.

Y en este estado de ánimo estoy últimamente y con este estado de ánimo me he puesto a leer Cuentos de la luna llena. Desde aquí les pido perdón a sus autoras. No es nada personal, y no tiene nada que ver con razones a nivel literario, pero casi le prendo fuego al ordenador leyendo esas diez primeras páginas.

Los cuentos para mí significaban tumbarme en la cama de mi madrina junto al gato negro (la habitación cargada de hiedra, el escritorio con los joyeros antiguos, el gremlin con las piernas colgando de la estantería, todo el material de pintura, la marioneta del goblin en la pared, la caja de música de madera oscura, los libros encuadernados en cuero color vino y abeto), y ver a mi hermana ponerse de puntillas y sacar un puzzle de madera pintado a mano por mi madrina, y un libro viejo con florituras de hojas y grabados. Es ir encajando las piezas y que mi hermana me hable de una tarde de lluvia en una calle de adoquines por la que pasan coches tirados de caballos. De una niña que se parece a mí y odia sus tirabuzones, el vestido de terciopelo y los zapatitos de charol con calcetines de perlé que le obligan a ponerse. Lo odia todo y quiere vivir en el bosque, pero se detiene frente a una tienda con su hermana, y las dos miran en silencio el escaparate. La lluvia repiquetea y salpica en los charcos junto a sus pies, desde el alero. En el escaparate hay instrumentos de metal para medir las estrellas, extraños, desconocidos; hay mapas, muñecas con la cara blanca de porcelana y los labios como una cereza roja, con suntuosos vestidos de flores (grandes, oscuras, anticuadas) y el cuerpo de trapo. Un caballo mecedor de madera con las crines rizadas y oscuras, una mansión con diminutos muebles victorianos y flores de tela en las ventanas. Y una caja redonda, de sombreros, en la que hay un gatito con el pecho blanco mirando a la niña. Y la niña suplica y suplica porque lo quiere. Pero su hermana tira de ella y la lleva de la mano a casa, y la niña se niega a cenar. Esa noche la hermana enciende la chimenea y meten el brasero a los pies de la cama, y la niña se duerme sin dirigirle la palabra a su hermana, pensando en el gatito, acurrucado en su bombonera de cartón, solo en la oscuridad de la tienda cerrada. Y yo descubro que faltan piezas para acabar el puzzle de madera y que nunca podré mirar el dibujo completo ni saber qué fue del gatito, porque en ese momento mi madrina aparece en la puerta, con su pelo largo y negro, y su vestido oscuro, y nos llama a cenar. El gato la sigue a la cocina.

Eso es para mí un cuento, aunque este no tenga final y de hecho no lo vaya a tener nunca. Ya ni siquiera puedo recordar cuáles son las palabras de mi hermana y qué cosas añadió en aquel entonces mi propia imaginación a la narración.

Y esa era mi última queja contra lo mal que va el mundo, lo juro. Vamos a centrarnos en los aspectos narrativos de esas diez páginas.

Manos a la obra.
Cuentos de la luna llena empieza diciendo que Lo bueno y lo malo de los cuentos es que nos hacen soñar con que algún día se harán realidad. Lo cual es evidentemente falso. ¿Cómo va a querer nadie que los cuentos (sobre todo tal y como los entiende la gente) se hagan realidad? Os recuerdo que esos cuentos surgen de historias de terror para niños, y que Blancanieves hacía bailar a su madrastra el día de su boda colocándole sandalias de hierro al rojo vivo, y a la bella durmiente la violaban y despertaba de su sueño de cien años durante un parto de gemelos, y a Hansel y Gretel los abandonaban sus padres y luego se los intentaba comer una bruja. ¿Quién diablos quiere eso en la vida real?

Creo que nadie en su sano juicio ha soñado nunca con que los cuentos se hagan realidad. No. Creo que lo que la gente añora es ese tiempo en que podían creer en los cuentos. Y esto está un poco cogido con pinzas porque nadie se cree los cuentos de verdad, ni siquiera los niños. Ninguna cría ha pensado nunca que si era demasiado guapa una bruja le echaría una maldición y mandaría a alguien a arrancarle el corazón del pecho. Es decir, lo dudo mucho. Habrá excepciones, pero no es lo que piensa el común de los niños cuando escucha un cuento. Lo que sí es cierto es que cuando a un crío le cuentas un cuento, lo vive de otra manera. Puede abstraerse de una forma muy poderosa, y el mundo durante un rato pasa a regirse por unas normas distintas. Y supongo que también ayuda que cuando somos críos somos mucho más instintivos. Por ejemplo, cuando yo era muy niña estaba convencida de que mi madrina era una bruja. No creía en la magia, ponía muy en duda la existencia de los Reyes Magos, y sin embargo tenía la certeza inamovible de que mi madrina era un bruja, sencillamente, y de que sabía cosas que nadie más podía comprender, algo poderoso y salvaje. Porque la magia no consistía exactamente en tener poderes, sino en estar en consonancia con cosas a la que la mayoría de las personas nunca da importancia. En el fondo, para mí la magia consistía en no entender. En creer que había algo en el mundo que podría sentir o saber, pero nunca comprender racionalmente. Por eso, hoy en día, con todo lo que se ha divinizado la ciencia, me resulta muy curioso que exista esta obsesión con los cuentos de hadas. Quizás se esté buscando un equilibrio mediante dos extremos.

Como decía, creo que no sólo añoramos la felicidad garantizada del comieron perdices, sino ser capaces de creer ciegamente algo que no podemos comprender. Añoramos la inocencia, la lejanía de la realidad, incluso la superstición (que alguien me explique si no la existencia de una sección de horóscopos en los periódicos). Tengo entendido que la mayoría de los niños no se plantean cuestiones sobre la muerte, y eso en cierta forma los hace invencibles. Creo que es eso lo que la gente añora hoy en día de los cuentos. Vivimos en un mundo que no quiere parecerse a un cuento, sino a un anuncio de coca-cola, donde el verdadero tabú es la muerte o el sufrimiento.

Qué felices somos todos.
A mí sí me agobiaba el tema de la muerte (y el paso del tiempo, y no saber quién soy ni por qué quiero a mi familia, y que los números no se acaben nunca). Era una niña un poco emo, qué se le va a hacer, pero también añoro un poco esa inconsciencia (no la inconsciencia del sufrimiento en el mundo, sino que mis certezas no tuvieran que basarse en la lógica).

Recapitulando, partimos de una base que me parece simple y llanamente falsa. Es decir, incluso si las personas por y para las que está escrito Cuentos de la luna llena no comparten mi peculiar visión del mundo, ese primer párrafo no tiene ningún sentido. Es más, no sólo no tiene ningún sentido, sino que es signo de una idealización de los cuentos de hadas que lamentablemente está extendiéndose por todas partes y que, por lo que he explicado antes, para mí es el horror de los horrores. Así que quiero gritar.

Me estoy dando perfecta cuenta de que no avanzo, así que voy a cambiar eso. Continuemos.

Voy a incluir la frase que sigue a este primer párrafo porque me parece importante para analizar el resto. El mundo real nunca es como dicen los cuentos. Sorprendente afirmación. Lo sé.

La cuestión es que nuestras autoras nos presentan un mundo de cuento en el que las cosas no son como en los cuentos (o sea… Juego de tronos. No. Es broma. Esto tira más hacia Laura Gallego, y todos sabemos cuánto aprecio yo a esa mujer). Cuando digo nos presentan es un decir, porque hay mucho resumen narrativo. Sé que se trata de un intento de imitar la voz del cuentacuentos, pero les queda muy explicativo. Mucho (lo único que se guardan es el tema del embarazo secreto, y me gusta ese silencio narrativo, está llevado con coherencia, si bien es un giro predecible. Es decir, no hay más que encender la televisión a eso de las cuatro).

Los personajes son para matarlos. Están mal construidos en general. Y me caen muy mal (esto no tiene nada que ver a nivel de calidad, pero no los aguanto). En el caso de la chica hay como una insinuación de que intenta engañarse a sí misma que podría ir por buen camino, así que enhorabuena. Y él, en cierto momento del diálogo, parece que intenta esquivar un tema espinoso poniendo como excusa que quiere demasiado a la chica. No sé si es intencionado, pero nice. La villana la plantean un poco como mala por amor al arte y no sé si creérmelo, pero en tal caso, MAL. Si, en cambio, el narrador nos ha mentido, estupendo por tres motivos: unreliable narrator (aunque tendría que estar justificado), un personaje más complejo, y apoyo con la narración del posible núcleo de la novela (El mundo real nunca es como dicen los cuentos. Aunque si de verdad ese es el núcleo de la novela está de pena haberlo explicitado y más aún en el segundo párrafo del libro).

Por cierto, si he acertado con el núcleo de la novela y realmente se quería transmitir que la vida no es como los cuentos, hay un pequeño fallo, y es que el mundo que se plantea no es la vida real, sino un mundo de cuento. Así que los cuentos nunca son como los cuentos. Lo cual puede acabar en antilogía sin sentido o en una paradoja interesante sobre las apariencias o la propia felicidad. He leído las primeras páginas, así que apostaría por la primera. No obstante, si finalmente el conflicto se resuelve y los personajes alcanzan su final feliz y todas esas pamplinas, el verdadero núcleo sería que los cuentos son como los cuentos. 
The second rule of tautology club is
not the first rule of tautology club.

Ya. Una tautología encantadora. Siguiente, por favor.

Os voy a hacer un resumen, decidido. A nivel de trama, la situación que tenemos entre manos durante estas diez páginas es mondante.

Tenemos dos reinos en guerra: el de los humanos y el de las hadas. Celeste, la princesa de los humanos está enamorada de un tipo, híbrido, por lo visto, que sirve a la familia real de las hadas. Y de vez en cuando se reúnen en el bosque para liarse a la luz de la luna y decirse tonterías. 

Fffff. La gente enamorada me da tanto asco.

En fin. Por lo visto la noche que te está contando el narrador es especial, porque Celeste tiene un secreto y de algún modo ha conseguido quedar con su enamorado para contárselo. La voz narrativa se hace spoilers a sí misma y desde el principio te avisa de que la cosa les sale rana. Supongo que es con la intención de crear (?) tensión narrativa o empatía con los personajes, o manipular emocionalmente al lector, pero no funciona, porque el lector no conoce a dichos personajes (y en realidad conocerlos tampoco iba a solucionar nada en este caso).

Por dónde íbamos. 

Celeste se reúne con su amante y él, según la ve, no puede soportarlo porque "no se considera merecedor de una presencia tan pura y brillante" y se arrodilla ante ella. Celeste cae de rodillas también y se abrazan y se besan y yo vomito. Ella le pide que se fuguen juntos, pero es mentira: se refiere a que él abandone a su gente (es un híbrido así que esto sólo es cierto a medias) y se vaya a vivir al castillo de los humanos. Él le dice que no, porque nunca podrá tener un hogar (si no estáis visualizando mi cara, deberíais). Ante la insistencia de ella, añade que no quiere que la reina loca de las hadas le haga daño a Celeste. Lo cual me hace preguntarme por qué no han acabado con esto hace siglos: si la reina hada puede cargarse en cualquier momento a la familia real de los humanos es curioso que hasta la fecha no lo haya hecho. Ya, ya sé que la muerte de los reyes no tendría por qué suponer un punto final. Al fina y al cabo, el narrador ha dicho hace un momento que la "vida real" no es como los cuentos, pero con la complejidad que de momento le han dado al mundo de Cuentos de la luna llena, la "vida real" bien podría ser como el ajedrez (muerto el perro se acabó la rabia, muerto el rey se acabó la guerra).

Ella se siente dolida y se levanta del suelo (toda esta conversación ha sucedido de rodillas), y él entonces juega mi baza favorita: no es que no la quiera. Es que la quiere demasiado. No sabéis cuánto pude reírme cuando lo leí. Menudo cretino. A continuación se autocompadece por ser un híbrido, un monstruo (Hola, Umbridge). Ella cae como una tonta, se besan y aparece la reina de las hadas y su esbirro, que les lanza una flecha de la que de algún modo logran apartarse.

El enamorado de Celeste empuña la espada, pero la reina pone en práctica con él sus poderes de control mental y le echa un cruciatus. Su esbirro sólo está ahí para asegurarse de que nadie le interrumpe su discurso malvado.

Ahí, dándolo todo.
Celeste acaba con un flechazo en el brazo y la reina intenta clavarle la espada en la tripa, pero en el último segundo su enamorado tiene un momento Mulán y se levanta a pesar del control mental para enfrentarse a la reina, que le hace algo horrible, pero como la narración se corta ahí nunca llegamos a enterarnos con certeza de qué es. Por lo que parece, le convierte en lobo (a lo Lady halcón). Yo me estaba esperando que le arranca el corazón (a lo Once upon a time), pero en realidad me habría gustado que le hubiera derretido los ojos como mantequilla. Habría sido bonito.

Ahora que sabéis lo que sucede, tengo que añadir unos cuantos comentarios

Como he mencionado antes, la narración es muy explicativa, la construcción de espacios, nula (aunque agradezco que no nos describan el aspecto físico de los enamorados, de verdad que lo aprecio), y las metáforas en general no están bien construidas. Hay algunas que se entienden por la situación, no porque logren cumplir su intención comunicativa. Hay bastantes que parten de clichés (hay una personificación por ahí con una lágrima), y hay varias metáforas ternero pastando a sus anchas (la princesa cierra los ojos con tanta fuerza que sus párpados parecen teñirse de mil luces brillantes, por ejemplo. Es difícil no imaginarla con bolas de discoteca en los ojos).

A la reina loca aparentemente le importa muy poco el enamorado de Celeste y, según sus palabras, nunca se ha fiado de él. Por otro lado, en la última página se expresa como una mujer despechada y le comenta que se lo habría dado todo. Si realmente sentía algo por él, sus intervenciones de diálogo ganan bastantes puntos y esa parte deja de ser tan explicativa. Visualizadlo: Celeste preocupada por su amante y por su bebé y actuando en base a estas motivaciones, y a su vez la reina buscando venganza por una traición de otro tipo. En esa escena habría en juego intenciones ocultas, así que gana en complejidad y en calidad: hay más cartas en juego de las que pensábamos, y los personajes están en conflicto. Pero no sé si esto es intencionado o estoy viendo visiones. Supongo que para eso tendría que leerme el resto del libro.

Me estoy aprovechando descaradamente
de que hablamos de niñas para poner
este grabado que me gusta.
Ah, sobre la princesa debo añadir una cosa más. Por cómo habla el narrador de ella, por lo que siente, por sus reacciones y visión del mundo (es un poco caprichosa, inocente, para ella su vida es su propio cuento), parece una niña de cinco años. Esto no tiene por qué suponer un problema a nivel narrativo, es una caracterización de un personaje como otra cualquiera, pero hay un pequeño detalle: estamos hablando de una chica embarazada. Una chica que parece una cría de cinco años. Embarazada. 

Lo siento, pero es endiabladamente siniestro.

Espero que no sea esa la "pureza" en la que pensaba su enamorado, porque la repugnancia que siento va in crescendo. Es un tema que me tiene un poco harta en realidad (soy consciente de que ya no iba a quejarme más): en la literatura, y concretamente en la literatura juvenil, los autores tienen la santa manía de identificar pureza con inmadurez o comportamiento infantil. No comprendo el por qué de una asociación de ideas tan peregrina. Mi sentido arácnido me dice que tiene que ver con la clásica asociación inocencia/infancia. La cual también me crispa los nervios, porque plantea unas ideas absurdas, como que los niños son puros por el hecho de ser niños, o que la inocencia es algo precioso y efímero como una flor del desierto, o un unicornio. Lo cual es extremadamente estúpido. La inocencia de los niños, como demuestra Peter Pan, es muy siniestra. Si me dieran un euro por cada crío al que he visto torturando invertebrados/peces/anfibios/reptiles/mamíferos pequeños... 

Lo único que puedo decir en favor de la princesa Celeste y su "pureza" es que al menos en este caso no va acompañado de inexperiencia sexual. Y eso sí que es un cliché en literatura juvenil (y en el amor cortés del medievo, ftw). Hay que estar agradecido por los pequeños milagros.

En principio esto es todo. No me veo capaz de ofrecer una opinión más concluyente con respecto a la calidad del prólogo que la que he dado (soy consciente de que una parte nada desdeñable de esta entrada se queda en elucubraciones), esto es lo que hay.

Ahora si me disculpáis, voy a envolverme en una manta y a dejarme llevar (es decir, voy a pasarme la noche buscando en Amazon un buen libro de cuentos suecos con ilustraciones de John Bauer).

No os quiere,

Z.






En mitad del Concurso-Sorteo
Yo también quiero ser una mala hierba,
evento patrocinado por...

Somos dos chicas aficionadas a la lectura y en nuestro blog podéis encontrar reseñas de todo tipo y otras secciones interesantes como debates o nuestra Cadena de libros. Estamos encantadas de ser patrocinadoras de estas Malas Hierbas para que desarrollen el macabro plan que se traen entre manos y nos hagan la vida un poquito más feliz a todos.

42 comentarios :

  1. Me ha bastado leer un párrafo para saber que la que escribía era Zarza. Ya os voy calando!

    A ver, para empezar, comparto absolutamente tu opinión sobre los cuentos. Es decir, yo creo que las historias de Disney también pueden ser cuentos, pero realmente, los cuentos que a mí me han gustado siempre, los que leía de niña bajo la colcha con la sensación de que estaba haciendo algo "de mayores" son esos cuentos que a una le ponen la piel de gallina, esos en los que nunca sabes si las cosas saldrán bien, cuentos con personajes violentos y retorcidos, pero también curiosos y aventureros, cuentos como los de los hermanos Grimm (siempre recordaré el recopilatorio que había en la biblioteca de mi barrio con ilustraciones muy grotescas y que sacaba de la biblioteca cada dos meses con el carnet de mi madre siendo todavía un mico).

    Respecto a este libro, solo he leído un poco el principio y la sensación que me dio no fue muy buena. Reinas, príncipes, hadas, caballeros y princesas no tienen por qué ser sinónimos de ñoñería, amor empalagoso hasta el punto de querer ahorcarme con una cuerda hecha de algodón de azúcar, protagonistas bellas hasta la desesperación y más amor empalagoso, de ese que hace que los unicornios se arranquen el cuerno para clavárselo en los ojos.
    Sé, repito, que una cosa no tiene por qué equivaler a la otra, pero teniendo en cuenta el género (juvenil) y las tendencias actuales, me da en este caso ambas vertientes no están muy alejadas. No he leído la novela, por su puesto, y lo mismo me gusta, pero no lo creo. No sé si estará escrita con una calidad para caerse del burro, pero si el amor se representa como aparece en lo que describes ya puede estar el libro escrito por Gillian Flynn (y esto, queridas hierbas, son para mí palabras mayores), que no me gusta fijo.

    En fin, parece largo, lo mismo sorprende en algún momento :-)

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  2. >>y más amor empalagoso, de ese que hace que los unicornios se arranquen el cuerno para clavárselo en los ojos.

    xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD Dios mío. Me encanta cuando la gente le da usos sangrientos a los cuernos de unicornio e.e Me hace sentirme muy feliz. Mucho.

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    1. Lo de ahorcarse con una cuerda de algodón de azúcar también tiene lo suyo.

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  3. Me ha encantado la entrada, yo he descubierto hace poco los verdaderos cuentos de hadas ya que de pequeña solo me permitían las versiones dulcificadas y lo estoy flipando O.O

    Si quieres leer una reinterpretación de Cuentos de hadas que conserva la esencia tenebrosa del original te recomiendo las novelas de Gregory Maguire, especialmente Confessions of an ugly stepsister.

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  4. ¡Sí, Amaranto, justo ESE tipo de cuentos! ¿Por qué a nadie le gustan? ¿Por qué nadie quiere recuperarlos? ¿Por qué todo es Disney y magia de la hortera, de la tiene por representantes a hadas cubiertas de purpurina y sombra de ojos montadas en unicornios?

    A veces me siento tan frustrada. Ahora necesito comprar al menos dos libros de cuentos. Y una taza.

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  5. Ahí va, Menxudis, no había visto tu comentario. ¿Ese no es el escritor de Wicked? Le echaré un ojo, porque ahora mismo estoy entrando en crisis.

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  6. Muy interesante la reflexión. Me acordé de mi frustración con Frozen.
    También me recordó que hace un tiempo le tenía echado el ojo a unos volúmenes preciosos de cuentos rusos, cuentos que me llaman la atención desde que releí Iván y el Lobo Gris hace un par de años y me di cuenta que me gustaban mucho los elementos oscuros y mágicos de la historia, con todo y su moral de "como eres el hermano menor todo te saldrá bien y puedes robarte lo que quieras y quedarte con la princesa".
    Bueno, pero al cabo que cuando vi el precio de la antología lo dejé en su lugar y huí... Algún día será mía!
    Saludos

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  7. Bueno, Zarza, tendremos que aceptar que Frozen y Érase una vez (y que conste que yo la serie la veo, pero una cosa no quita a la otra) son el futuro de los cuentos, porque, para qué vamos a negarlo, ¿quién puede querer esto?

    http://fiercefragile.files.wordpress.com/2010/06/rip-van-winkle.jpg

    ¿cuando puede tener esto?

    http://images6.fanpop.com/image/polls/1291000/1291391_1381787772560_full.png


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  8. ¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!

    ¡¡¡Mis ojos!!! Amaranto, avisada quedas, has despertado mi cólera y ya no hay escapatoria posible.

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  9. Venga, Zarza, que yo sé que guardas un disfraz de hada suprema en el fondo del armario xDDD

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  10. En el fondo del armario tengo un póster de un paisaje nevado con una farola (nah, es broma. Todo el mundo sabe que odio Narnia. Pero lo del armario y el fauno con bufanda me gusta).

    Ahora en serio. Mi venganza será terrible.

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  11. Virgen santísima T-T ¿Por qué no hay ningún unicornio a mano cuando hace falta cornear hadas? ¿¿Por qué??

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  12. Yo creo que mucha gente confunde los cuentos de hadas con las historias de amor, porque la gente lo que quiere es un final dónde la princesa se casa con el príncipe, que es el amor de su vida desde el momento en el que se conocieron. Para mí eso tampoco son cuentos, son historias de amor de las que Disney nos ha metido en la cabeza desde pequeños.
    Para mí los cuentos siempre han sido más algo de lo que podía aprender, sacar una moraleja, no una historia en la que acabar vomitando arcoiris. Es como lo que cuentas de las verdaderas historias de Blancanieves, la Bella Durmiente, etc, etc.
    Por cierto, a mí los enamorados también me dan mucho asco, sobre todo cuando necesitan hacerle saber al resto del mundo lo muuuuucho que se quieren.

    En cuanto al libro, ya de por sí no me llamaba nada la atención, pero después de leer tu resumen no pienso ni molestarme en leerlo, así que gracias por ayudarme a optimizar al máximo mi breve tiempo libre xD

    ¡Saludos!

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  13. Pues todos los bloggers de juvenil la están poniendo por los cielos... Es decir que por lo que veo Everest se ha marcado un punto en marketing para bloggeros.

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  14. Es un libro escrito por dos bloggers, ¿realmente esperabas otra cosa? xD

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  15. Vale, con eso me habéis dicho todo. Son critico-escritor-consumidores, lo más nuevo del mercado. Este fenómeno está marcado yo creo por el coleccionismo porque compran muchos ejemplares pero no creo que vayan a pasar a leerlo, por curiosidad ¿Vas a seguir con el libro?

    He visto el reto del blog, como creo que seguiré por aquí voy a ponerme nombre... firmaré como Belladona, ya sabéis, todo depende de la dosis. (aunque como no soy oficial, soy más bien un hierbajo infecto que ha crecido en el jardín jajajaja).


    Belladona.

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  16. Bienvenido(¿a?) al jardín, Belladona. Estaremos todas encantadas de dejarte una parcelita en cualquier rincón e.e

    No sé si Zarza tendrá alguna intención de continuar con la lectura (aunque lo dudo). Pero yo no creo que lo lea. Casi me pego un tiro con el anterior, no sé si podría soportar pasar por ahí otra vez. Además, a menos que lo sacasen en ebook a un precio hiper-regalado, ni me lo planteaba. En formato papel sólo me compro libros que realmente merezcan mucho la pena.

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  17. Somos dos, demasiadas estanterías llenas.

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  18. Voy a sonar idiota, pero la literatural juvenil me asusta mucho..., es como una telenovela sin fin o añgo así
    Zarza, me has recordado unos libros de cuentos que tenía de pequeña, ahora correré a mi antiguo piso a recuperarlos XD

    Besos!!!

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  19. Chicos... No os voy a mentir. No os quiero, pero os aprecio. Y estoy tan contenta de ver que no estoy sola en el mundo y que entre los lectores del jardín hay gente que tuvo una infancia como Dios manda... No os hacéis idea.

    Ahora hay que ponerse manos a la obra e idear un plan que, aunque no acabe con esta fiebre hortera de Disney, pueda despertar la magia de los auténticos cuentos. Hagámosle un placaje creativo a esta moda sin sentido.

    Por cierto, no sé si alguien llegó a ver aquella película francesa de La bella y la bestia que sacaron hace relativamente poco. Tenía un poco ese ambiente de cuento (de los tradicionales) y unos colores absolutamente fantásticos, sobre todo al principio, pero la trama me daba ganas de rebanar pescuezos. Agh.

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    1. ¿Aceptáis los Mortadelos como parte de una buena infancia? A mí es que me iba más ese rollo y así me partía de risa un rato :D

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  20. Me siento halagada Zarza ^^, aunque a mí me encanten algunas pelis de disney (tanto de pequeña como ahora).
    Pues justamente ahora iba a ver esa película XD, espero no acabar muy cabreada...

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  21. Los hermanos Grimm deben de estar con cara de póker, allá en su biblioteca del Infierno, mientras cuentan a los demonios pequeños los atentados contra la vida de Blancanieves....

    En fin, como dirían sabiamente en youtube en APM....Madre mía, cómo está la vida.

    Qué queréis que os diga, yo prefiero una serie de historias más viscerales y siniestras, no sé porque hoy día se empeñan en hacer la literatura tan decorada y bonita. A este paso, las novelas se parecen a una tarta quemada recubierta de glaseado y volutas; por fuera es muy bonita pero si le das un bocado te mueres entre el azúcar y la intoxicación.

    Ay señor del paño xD

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  22. En cuanto lo vi por Twitter.Con esa portada y con quien los escribe, me dije este a la lista negra que va.Aunque yo llamo a mi lista negra en a Goodreads : no los toco ni con un palo.Y gran vuestra critica aunque sean de 10 páginas esta claro que va a esa lista, aunque ya estaba antes, aunque me quise esperar porque lo mismo le encontrabais algo bueno, estoy muy positiva no se porque.Y aunque este en esta lista lo mismo esta bien para reírte de el no se, disfruto mas haciendo reseñas negativas que positivas.De los libros que me gustan no se muy bien que decir, pero de los horribles me lo paso en grande^^ Pero vamos que si no me lo regalan, no creo o lo gano por ahí, dudo mucho que lo lea que se ve que es truño.Es que la tía con el nombre ese Celeste ya me da asco XD y esta claro que es preciosa sin que venga la descripción y el otro tío igual.

    Y bueno la blogosfera que bien lo pondrá obviamente puaj es lo que mas me molesta poner un libro bien por quien lo escribe.

    Saluditos ^_^

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  23. He llegado aqui despues de buscar en google el libro porque vi en fb que lo comparaban con los libros de George R Martin pero en juvenil y ver en un blog q a la presentacion fueron mas de 200 personas pero al ver tu medio reseña me he desanimado un poco, esperare a ver si la subes de todo el libro a ver si es el nuevo juego de tronos o no. 1bsss

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  24. Eh... la verdad, no sabría cómo poner suficiente énfasis en esto sin sonar excesivamente puta, pero no necesito leerme el resto del libro para saber que quien quiera que haya hecho esa comparación tiene: A) el cerebro muy hecho papilla, o B) un paupérrimo concepto de la literatura juvenil. [Si es la opción B, aquí será bien recibido, si no... creo que me voy a ir a llorar por la humanidad un ratito.]

    Lo digo muy en serio, no es que Juego de Tronos sea la octava maravilla (el primer volumen estaba bastante bien narrativamente, a partir de ahí la cosa empieza degradarse [y es una saga muy larga, tiene muuuucho tiempo para degradarse, así que figuraos]); pero no veo por qué no podría encajar en la categoría juvenil: no deja de ser fantasía épica, y hay cosas mucho más subidas de tono que nos están vendiendo como literatura juvenil. A no ser, claro, que para poder ponerte la etiqueta de juvenil en estos tiempos que corren sea necesaria una historia de amor paleta que recorra (y acapare) toda la trama. Entonces no, Juego de Tronos no cabría realmente dentro de esa concepción de juvenil.

    No, en serio, no me considero especialmente fan de Canción de hielo y Fuego, pero que la gente esté haciendo semejante comparación me toca la fibra sensible por algún motivo. El márquetin deja de ser márquetin cuando empieza a ser flagrante engaño. Comparado con Cuentos bajo la luna llena, G.R.Martín es Cervantes, macho.

    Oh, Dios, me estoy calentando de verdad. Voy a dejarlo aquí antes de que empiece a soltar verdaderas burradas.

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  25. [xDDDD Le he puesto acento al apellido. Qué majo queda, así todo españolito...]

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  26. No me he leído todo el libro ni creo que lo haga, pero puedo afirmar que, si Cuentos de la luna llena se parece a Juego de tronos, yo me doy cierto aire a una urraca montando en patinete.

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  27. Sí... igualito a G.R.Martin. En las dos sagas hay embarazos ocultos (?), princesas, esas cosas. Las similitudes son evidentes.

    Por cierto, las escritoras no son sólo bloggeras y autoras de esa maravilla que vosotras ya habéis reseñado aquí... una de ellas también es EDITORA. Sí. Así que es por su filtro por el que tienen que pasar las novelas que quieran publicar en X editorial. No sé, es que hay días en los que es mejor no ponerse a buscar cosas en internet, porque te puedes encontrar con esto. Ahora sólo quiero esconderme entre las mantas y comer gominolas.

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  28. ¡Pero cuánta mala hierba jajaja! No me puedo creer que hayas sacado tanta punta solo al prólogo. Si llegas a leerte la novela entera, que tiene seiscientas y pico de páginas, no me lo quiero ni imaginar XD
    La llevo por la mitad y la verdad es que me está costando acabarla, aunque por otros motivos dististos a los que comentas. Es una novela juvenil sobre princesas, príncipes y brujas malas así que ya sabía con qué tipo de personajes me iba a encontrar, lo malo es que sea taaaaan larga por repetirse tanto.
    Y por cierto, eso que dicen por ahí de que se parece a Canción de hielo y fuego, es que ni de lejos, es como decir que Crepúsculo se parece a Drácula de Bram Stocker.
    En fin, que cuando la termine ya la comentaré por mi blog y eso.

    Saludos.

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  29. Hola, Hierbas :) Muy respetable vuestra opinión sobre el prólogo de Cuentos. No voy a entrar en ella por eso mismo: porque es respetable y porque es evidente que el libro no puede gustar a todo el mundo.

    Ahora bien, matices: sois muy libres de juzgar la novela, que para eso está, cómo no. De lo que no estoy tan segura es de que podáis entrar en críticas hacia Selene o hacia mí desde el más completo desconocimiento. Eso sí me ofende.

    En primer lugar, matiz a eso de que somos "dos autoras blogueras". De hecho, esto no es exactamente así. El Blog que tenemos, y que podéis visitar tranquilamente cuando queráis, nació para difundir una novela, no con el afán de reseñar. Para mantenerlo vivo, muy de vez en cuando, hacíamos reseñas. Podéis contar cuántas hay, de hecho: no creo que lleguemos a las 50. Nuestro blog no es exactamente un Blog literario, sino una plataforma de difusión para una novela que en su día también se leyó aquí y cuya opinión, de nuevo, me parece lo más restable del universo. Desprestigiarnos, por tanto, solo por ser lo que vosotras consideráis como "blogueras literarias", me parece sumamente erróneo, pero más allá de eso, me parece absurdo: ¿qué importa exactamente de dónde vengamos? ¿Créeis DE VERDAD que una editorial como Everest se va a arriesgar a la publicación de una novela en los niveles en los que se ha implicado con Cuentos, solo porque tenemos un Blog? Me temo que entonces no sabéis cómo funciona el mundo editorial: si quisieran eso, se habrían buscado, en primer lugar, a alguien con muchísimo más público formado. Y nosotras, por Blog, sólo contamos con 500 seguidores.

    A continuación ya entro en lo que realmente me ha molestado aquí, y es que se entre en mi trabajo. Sí, efectivamente trabajo en una editorial. ¿Y qué? ¿Que no guste mi novela implica que no tenga criterio o que no sea profesional? Insisto en que no se me conoce en absoluto, por lo que atacarme a mí o mi trabajo es un error.

    Dicho esto, espero que lo de juzgar a la persona por el libro no sea una norma de este Blog. Hasta ahora hasta me parecía divertido, pero me parece que hay límites que no se deben cruzar.

    Un saludo a todas, a las Hierbas y a las comentaristas de las hierbas.


    PD: Si os sirve de consuelo, yo tampoco sé en qué se parece Cuentos a Juego de Tronos ;)

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  30. Hola, Iria :3

    A ver, mantengamos la calma. He releído la crítica y los comentarios para situarme. Ahora que ya sé dónde estoy, déjame decirte que una persona puede ser blogger sin tener un blog de reseñas literarias. Lo sé, es un concepto revolucionario, pero la RAE insiste en que bloguero es una persona que crea y gestiona un blog. Ergo tú y Selene sois blogueras.

    Dicho lo cual, no estoy segura de en qué momento alguien os ha criticado por ello. Lo que sí es cierto es que se ha hablado en términos menospreciativos de lo que escribíais y del hecho de que hubiera tantas reseñas positivas en la blogosfera sobre Cuentos de la luna llena (igual me he saltado algo, que también puede ser. Si es el caso, señálamelo y lo hablamos).

    Como digo, creo que el comentario en concreto ha sido cosa a medias entre Belladona y Ortiga, que han dicho que es un libro de bloggers para bloggers. Como ves, lo que se desprestigia es el libro, de vosotras no se habla más que para decir que tenéis un blog. Respecto al comentario en sí... Veamos. Yo sí creo que en la mayoría de blogs literarios se leen cierto tipo de libros y que Cuentos de la luna llena (por lo poco que he leído) se ajusta bastante en cuestión de calidad, trama y temática. A mí no me gustan ese tipo de libros, no es ningún secreto, pero a Ortiga sí. Así que diría que la parte de desprecio se refiere más a una cuestión de calidad. Yo sólo me he leído 10 páginas, ya lo sabes, pero no me han parecido bien escritas, por las razones que he dado en la crítica.

    Así que no creo que se estuvieran refiriendo a que os han publicado por ser blogueras y tener muchos seguidores, sino porque lo que escribís es lo que gusta a los blogueros. Igual me he saltado alguna cosa otra vez, así que tú señala sin miedo si ese es el caso.

    El usuario que ha criticado tu trabajo ha sido Liliputiense, y en cierto sentido entiendo que estés molesta al respecto (al fin y al cabo, ninguno de nosotros te conoce profesionalmente). No obstante, tienes que tener en cuenta que, como editora, se supone que cuentas con cierto criterio de calidad a la hora de filtrar novelas para su publicación. Y a través de lo que escribes se supone que estás reflejando dicho criterio de calidad. Intuyo que el razonamiento de Liliputiense va en la línea de "si no sabe escribir con calidad, ¿cómo va a reconocer dicha calidad en una novela?" (como ves, no tiene tanto que ver con que guste o no tu novela). No obstante, digo "se supone" porque los editores usan muchas veces otros criterios aparte de calidad y porque como escritora puedes escribir lo que quieras: puedes centrarte en contar la historia que te apetece, no en escribir una obra maestra, por ejemplo. No digo que sea tu caso, simplemente comento dónde me parece que está el error en el razonamiento de Liliputiense.

    En fin, de todos modos es su comentario, así que si te interesa una respuesta tendrás que hablarlo con ella: yo sólo estoy elucubrando por el simple placer de discutir.

    La cuestión. Estoy de acuerdo en que no está bien juzgar, pero tú estarás de acuerdo en que, en cierto sentido, es algo inevitable (en cualquier caso, si quieres comentar ese tema en concreto te recomiendo hablarlo con Ortiga: es terriblemente exasperante al respecto, ya verás). En fin, por regla general nos centramos en la calidad del libro e intentamos dejar al margen a los autores, pero somos malas hierbas y muchas veces acabamos comentando que X es ingenuo, o inteligente, o moral/socialmente siniestro, o corto, etc (tampoco es que me parezca algo malo como tal, todo el mundo tiene virtudes y defectos). Lo que quiero decir con este rollo es que todos nos hacemos una idea de los autores cuyos libros leemos, y en este blog no ponemos censura, así que cada cual es muy libre de opinar lo que se le antoje. Sobre todo si es para criticar a Javier Marías :D

    Y eso. Un saludo :3 Para lo que sea, ya sabes donde estamos.

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    1. Pues todo aclarado entonces ;) Solo quería dejar claro eso, que comentarios despreciativos hacia nosotras más allá del ámbito de la escritura sí que no nos agradan. Y como ves, en ningún momento me he quejado de que se diga que escribimos de una u otra manera, porque me parece, como ya dije, respetable la opinión, e incluso debo deciros que en la crítica de Pétalos hasta estaba de acuerdo en algunas cosas que comentabais. (En este caso muchas menos, sobre todo por el hecho de centrarse en un prólogo que en realidad poco tiene que ver con la historia central).

      Respecto al comentario de la edición, como tú misma confirmas, los criterios de edición son muchos y variados. Soy editora porque he estudiado para ello, y si bien se puede poner en duda mi capacidad como autora (nada que reprochar a eso, me gusta la caña y SIEMPRe apunto los aspectos negativos de las novelas), como profesional no considero que sea justo ni necesario. Entiendo cuáles son los argumentos, desde luego, pero no los comparto.

      Y en mi opinión no, no es inevitable hablar de un autor al que no conoces a la hora de analizar un libro, y cuando digo "no conoces" no me refiero a físicamente, sino a su vida. El análisis biográfico me parece abominable en todas sus formas, siempre he sido más postulante de las ideas de que el autor está muerto en cuanto su obra es leída, pero sí comprendo que se puedan hacer análisis desde este punto de vista con DATOS, y en el momento que hay datos sí es inevitable; hasta ese momento, son solo prejuicios.

      Por último, me disculpo entonces por el mensaje que creía entrever en las acusaciones sobre el hecho de ser autoras blogueras, pero me pareció leer, corrígeme tú si me equivoco, que parte del éxito del libro es por esta razón: que la novela está siendo valorada positivamente por el hecho de tener un Blog, y nada más. Si en ningún momento se ha querido decir esto y me he aventurado, disculpas anticipadas.

      Y sí, somos blogueras al tener un blog (en desuso desde un año antes de que saliera Cuentos, por cierto) pero también precipitadamente precipita da mente interpreté que el término blogueras en este contexto nos marcaba como blogueras literarias, por eso el matiz.

      Y lo mismo digo, chicas: lo que necesitéis. Me alegra poder aclarar el tema personal por aquí :D

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  31. Yo no tengo móvil chachi desde el que acceder al muy selectivo botón de respuesta, así que pongo un comentario normal.

    Mi comentario de más arriba sobre los boggers en realidad iba por lo siguiente: independientemente de la temática de vuestro blog (que no lo sabía, porque soy muy vaga y no investigo, y además no me quitaba el sueño), y aparte de lo que ya ha dicho Zarza al respecto, lo cierto es (lo niegue quien lo niegue) que hay una exasperante tendencia entre bloggers a alabar el trabajo de otros bloggers, con independencia de la calidad del mismo. Así que en realidad yo me refería principalmente a eso. Claro que... hay una exasperante tendencia entre bloggers a alabarlo TODO, así que en el fondo mi afirmación sobre el trabajo de los bloggers no tiene valided ninguna, porque es fruto del análisis de una muestra no significativa.

    En cualquiera de los casos me resulta muy llamativo que consideréis que trataros de bloggers literarias es ofensivo. Yo soy blogger (literaria), porque participo en un blog (sobre literatura). No tengo del todo claro si sentirme ofendida.

    Y en cuanto a lo de juzgar a la gente (y más concretamente a los escritores). Es imposible no "juzgar" a las personas, en tanto en cuanto es imposible no tener una opinión sobre el mundo que te rodea. La única manera es que te la sude, por completo (y aun en ese caso es difícil). Eres juzgada por tus acciones y tus palabras todos los días, Iria, como el resto de todos nosotros. La diferencia es que haber publicado un libro hace posible que te juzgue un montón de gente que no te ha visto ni te verá en su vida. Lo que escribes y cómo lo escribes (igual que lo que dices, igual que lo que haces, igual que cómo caminas) dice cosas de ti, y esas cosas son las que el resto de nosotros vamos a utilizar para formarnos en la cabeza una idea de qué clase de persona puede que seas. Te guste o no, esto es lo que hay. Si no quieres ser juzgada por nadie, entones bórrate de la memoria de todas las personas que han oído jamás hablar de ti y vete a vivir tú sola a la cima de una montaña. Lo siento ^^'

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    1. Matiz de nuevo: en ningún momento he considerado ofensivo el termino de bloguero literario y si así ha parecido, pues me disculpo una vez más, pero nada más lejos. En muchas ocasiones he señalado que el trabajo realizado por los blogueros literarios es necesario y casi imprescindible, así que no, no hay ninguna ofensa en serlo. Solo quería destacar que nosotras no comenzamos de esa manera, por lo cual esa supuesta relación que veis entre los halagos de parte de blogs literarios no nace de "ah, son otras blogueras literarias, digamos que lo suyo es genia". De hecho, me parece que ese planteamiento SÍ es ofensivo para los blogueros literarios: yo creo firmemente que si alguien hace una reseña positiva es porque le ha gustado, no porque la persona sea x o y. Con esos comentarios ¿no estás ofendiendo tú a la blogosfera literaria, tratándola de alguna manera de completamente parcial y subjetiva?

      En cualquier caso, y volviendo al otro tema, a mí me da igual ser juzgada por mis actos y mis palabras. Pero ser prejuzgada por lo que escribo me parece absurdo, no estoy en absoluto de acuerdo contigo con el hecho de que lo que escribo dé derecho a nadie a decir cómo o qué soy y menos en mi trabajo. De todos modos, como son opiniones, y como los culos, cada una tenemos el nuestro, pues ahí queda el tema :P

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    2. Respondo por aquí con la esperanza de que llegue.

      Primero disculparme por las faltas que cometa mi móvil y por mi ausencia de vacacciones para con las hierbas y demás seres de este jardín.

      Bien. Comencemos. Lo Puntúo por el bien de respuestas que espero recibir, ya que esto me interesa por influencia en la industria editorial:

      1. Es muy iluso pensar, iria, que el departamento de marketing de Everest no tiene en cuenta que seáis blogueras, conocidas o como lo quieras llamar. Que esto es lo único que valoren lo dudo, evidentemente todo libro publicado tiene que cumplir unos mínimos criterios. Es como pretender fingir que a Javier Ruescas le publican por su calidad literaria. Aún así cada editorial o escritor es libre de postularse a la categoría de escritor comunicativo, vendible,... sin que esto tenga que ser juzgado moralmente. Opino que 50 sombras de Gray paga parte de la edición de otros libros que las editoriales no sacarían si no tuvieran los costes asegurados.

      2. Lo de las alabanzas en el mundo de los blogs literarios son una evidencia. Tu me visitas yo te visito. Hay reglas no escritas. Esto tampoco es reprobable moralmente que cada uno vea lo que quiere hacer. Y evidenetamente no es la regla para todos. Este blog es una muestra de ello. Dices que son imprescindibles pero yo me pregunto: "¿Imprescindibles PARA QUÉ?" No me imagino a Bukowski en su tumba pensando en como los blogueros no le reseñan. Es imprescindible para la industria y ahí hablamos de mercadotecnia no de literatura.

      3. Hablando de ello, sí soy yo la que he dicho que hay historias que se escriben para blogueros por ellos mismos. Porque últimamente se tiene la impresión de que la literatura juvenil tiene que estar hecha por gente juvenil. Esto es comprobable en cualquier catálogo juvenil español.

      3. El estudio comparativo de literatura se hace con datos, pero también sobre el escritor. Sino la literatura comparada o analítica no tendría sentido sería del género de la opinión.

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  32. Por supuesto que estoy siendo "ofensiva" (bueno, yo no lo llamaría así, pero es una manera de verlo). Mi opinión de la blogosfera como conjunto abstracto no es especialmente positiva. Soy sincera. No digo que mientan sobre si les ha gustado o no un libro, lo que digo es que uno pasea por los blogs y da la sensación de que todo es siempre maravilloso, hace falta muy poca cosa para pasar el corte. Cuando, muy de pascuas a ramos, te encuentras con un apunte no abiertamente positivo, suele ser algo engalanado con millones de formalismos políticamente correctos, diciendo que, en fin, no es que sea algo "malo", ¿vale?, es que a esa persona no le ha terminado de convencer. Claro, que siempre tengo que recordarme a mí misma mientras leo que lo que escribe casi todo el mundo son reseñas, no críticas; pero me irrita un poco esa tendencia también muy habitual a confundir el gusto con la calidad (si me gusta, quiere decir que es bueno).

    En fin, me enrollo y no termino. Y tengo sueño. Así que termino. Sobre lo de los juicios es algo que, como dices, no coincidimos. Yo me mantengo en mis trece, que es un número muy majo xD

    Buenas noches,

    O.

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  33. Belladona, estoy muy de acuerdo con (creo) todo lo que has dicho. La imprescindibilidad de los bloggers es algo que se me escapa. Y Zarza ya me dio un poco la murga en su día para que contestara más elaboradamente a lo de los juicios de valor (pero es que estaba muy vaga).

    En fin, yo sigo sin botón de respuesta VIP, así que espero que leas esto =)

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    1. Leído ;)

      Lo decía porque Iria ponía que consideraba la labor de blogueros imprescindible.

      Una buena entrada sobre eso estaría bien :)

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  34. A mí me preocupa mucho eso de las reglas no escritas de la blogosfera. Vamos, no recuerdo haber seguido ninguna. Ortiga, ¿acaso hemos estado viviendo peligrosamente?

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    1. Totalmente. Bonnie & Clyde blogueras.

      Creo que además son bastante evidentes en los eventos que se organizan jajajaja.

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  35. Desde que se publicó este libro no he parado de leer maravillas sobre él por Twitter. El otro día por fin lo encontré y al echarle una ojeada se confirmaron mis temores: todo sonaba a tópico de literatura fantástica juvenil y además cursi. Y por lo que leo aquí, es peor.
    Sobre el tema de los bloggers, he tenido experiencias que me demuestran que muchas veces hay relaciones tipo "te comento para que me comentes", desde autopromoción descarada hasta peloteo de culturetas pedantes. Hay otras personas que lo hacen con más discreción, pero el caso es que esto existe, es una especie de endogamia que a la larga empobrece la calidad de los blogs de quienes entran en el juego. Las editoriales grandes y comerciales saben esto, están empezando a nutrirse de ello e incluso lo promocionan, como la saga "After", que nació como un fanfiction en Wattpad.

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