Donde la literatura y la maldad se toman un té

martes, 10 de marzo de 2015

Lista de videojuegos de Zarza

¡Buenos días, malas hierbas!

Os traigo otra entrega de Las listas de Zarza. Y hoy me apetece hablar de videojuegos. En concreto de todos aquellos que me encantaban de cría.

Creo que os lo he comentado alguna vez, me encantan las listas. Es una estupidez, lo sé, pero no puedo evitarlo. Hago listas con cosas que tengo que hacer (y nunca hago), con cosas que me gustan, con cosas que odio, con cosas que quiero. Os hacéis una idea. Creo recordar que tengo hasta una lista con mis recuerdos favoritos (FTW).

Aviso para navegantes: sé que, con esto de que soy un monstruo sin corazón y tal, no estáis acostumbrados a verme emocionada. Respirad hondo, porque voy a fangirlear. Al fin y al cabo, estos son los videojuegos que han marcado mi infancia. Por cierto, no los he colocado por orden de preferencia.


SNES

Ah, Super Nintendo de mis amores. No sabéis la caña que le metimos mis hermanos y yo a la nuestra. Se nos rompió hace algunos años y todavía no lo hemos superado.


1º Super Mario World

Este era mi juego favorito ever cuando era pequeña. Es un juego muy simple de plataformas, pero tenía muuuuchos escenarios distintos (incluido un viaje a las estrellas en el que, en cada pantalla, podías conseguir un Yoshi con un color y un poder distinto. No mola eso NI NADA). Además, según Mario cogiera distintos objetos, podía obtener nuevas habilidades, y en concreto recuerdo con los ojos haciendo chiribitas la pluma, que permitía que Mario VOLARA (insisto, awesome). En muchas pantallas había trucos, y además el juego contaba con la opción de ir alternando pantallas con Luigi para que pudieran jugar dos personas, cada una con un personaje (aunque desgraciadamente no a la vez). Los monstruos eran encantadores; los paisajes, muy coloridos. Yoshi podía alargar la lengua y comerse cualquier cosa que se le pusiera por delante y la música era tan pegadiza que, a pesar de que no juego a Mario’s world desde hace al menos siete años, me acuerdo de todas las melodías y de todos los sonidos como si los estuviera oyendo.

El Yoshi azul volaba por DIOS.
Mis hermanos y yo nos lo pasamos varias veces a pesar de que era un juego monstruosamente largo (de hecho, teníamos varias partidas empezadas). Como nuestra SNES murió, si algún día quiero volver a jugar tendré que hacerlo desde un emulador, y sin un mando de la Super Nintendo no será lo mismo.

Dios. Qué duro es crecer.

Mis pantallas favoritas eran las de los Yoshis de colores (era verles salir del huevo y ya me latía rápido el corazón), una en la que podías subirte sobre unos delfines para esquivar a un pez lleno de pinchos que te perseguía con cara de rencor, y las pantallas sencillas sin muchos obstáculos en las que se podía volar cómodamente. Por otro lado odiaba las casas encantadas y las cuevas (donde además el extremo izquierdo de la pantalla te perseguía. Argh).


2º Mario Kart

Me di cuenta de que iba a ser un zote conduciendo la primera vez que jugué a este juego. Parece ser que cuando estoy al volante tengo la necesidad patológica de chocarme contra absolutamente todo lo que se cruza en mi camino y en cuanto hay un hueco en la carretera tengo que lanzarme al vacío. Por supuesto, nunca conduzco tan bien como cuando voy en dirección contraria, y para más inri, inclino todo el cuerpo cada vez que tomo una curva. Así que, ¿por qué este es una de mis juegos favoritos?
Para empezar, porque las pantallas molan (a pesar de que casi todas son odiosas para conducir): excepto un par de excepciones, son muy distintas entre sí, y todas tiene elementos propios para añadir dificultad a esto de conducir. Además creo recordar que hay varias versiones de cada una dependiendo de la dificultad. Como digo, este juego se me daba de pena, pero tiene muchas posibilidades. Por un lado, la opción de que participen hasta dos jugadores por carrera. Esto me gustaba mucho de cría porque solía jugar con mi hermana y ella me quitaba de en medio a todos los competidores para que yo quedara primera. Me diréis que no es adorable. 

Otra opción disponible era que un jugador hiciera carreras él solo (o con el otro jugador) en una pantalla para practicar y conocer el terreno. Si el que jugaba era un solo jugador existía la opción de competir contra uno mismo y su mejor tiempo para explorar la forma de tomar la ruta más corta y demás (aparecía una versión fantasma del jugador escogido y seguía el recorrido que hubieras seguido al conseguir el récord de tiempo).


La tercera opción es mi favorita, y es la posibilidad de jugar contra otro jugador, pero a lo bestia
. Es decir, las pantallas dejaban de ser circuitos de carreras, y se convertían en Los Juegos del Hambre. Cada jugador tenía tres globos y el objetivo era explotarle todos a tu rival antes de que él hiciera lo propio contigo. Curiosamente, parece ser que mi incapacidad para conducir en línea recta y mi obsesión compulsiva de chocarme con todas las esquinas resultan inesperadamente útiles en este tipo de juego. Desarrollé una serie de técnicas infames para ganar con esta opción.

Mi pantalla favorita era la de la playa. Las demás las odiaba casi todas, especialmente la de chocolate, la de los fantasmas, la de arco iris, la de los topos y la del hielo (os lo he avisado, casi todas).


3º Mario Paint

Este juego venía con un ratón especial y consistía en pintar cosas con distintas texturas y muñequitos. Era una idea muy simple y muy chorra, pero de cría me hacía gracia, porque además creo recordar que los elementos que utilizaras tenían distintos sonidos. Mis hermanos y yo solíamos jugar a que uno cerraba los ojos mientras el otro pintaba algo. La última vez que jugamos mi hermano pintó un cielo lleno de cerdos.

También había un minijuego que consistía en matar moscas y yo lo odiaba a muerte. Y otro de música.

Como me pasa con todos los juegos de Mario que he metido en la lista, recuerdo perfectamente las melodías (lo cual es bastante increíble: a este en concreto hace al menos 13 años que no juego).


4º Donkey Kong Country

Este juego fue una pesadilla cuando tuve que aprenderme el vocabulario de los animales en inglés. Es decir, donkey y monkey son dos palabras muy parecidas, y encima en este juego al mono le ponen el nombre que no es.

Pero aparte de eso, me encantaba. Nos lo pasamos varias veces y además podíamos turnarnos por pantalla (cada uno se cogía un mono), o hasta que perdieras una vida (podías cogerte también un equipo de monos). Las pantallas eran muy variadas, podías ir montado en animales y había trucos por descubrir. Además, para la época los gráficos estaban muy avanzados.



5º Joe y Mac

De hecho, el subtítulo de este juego es "Caveman ninja", así que os hacéis una idea del grado de surrealismo que podía alcanzar.

Este juego de plataformas permitía que jugaran dos personas por pantalla. Había dinosaurios, trucos, pantallas con muchos colores, y los garrotes de los dos protagonistas se podían personalizar para que lanzaran distintas cosas (como FUEGO, OMG), así que yo era feliz.

Siempre nos mataban en la última batalla, pero la historia no estaba nada trabajada, así que daba bastante igual.


6º Bomberman

Mi hermano solía pedirse el muñeco negro
y yo, el blanco.
Este juego era fantástico. Tenía la opción de jugar por pantallas (con hasta dos jugadores) derrotando malos, y la opción de Los juegos del hambre (con dos jugadores adicionales controlados por la máquina). Era muy original y muy divertido. Es decir, no es que yo esté muy puesta en videojuegos, pero no he vuelto a ver nada parecido a este. Y lo mejor de todo: había que poner BOMBAS. 



No voy a comentar todos nuestros juegos de la SNES porque teníamos tantos como para parar un tren. Los que he mencionado eran los que más jugábamos, pero aparte también estábamos muy viciados a Street Fighter II, Castlevania, Jurassic Park, Double Dragon, Ranma 1/2, y otros tantos. Oh, cielos, y Mickey's Magical Quest. Con este último también nos tirábamos las horas muertas. Aunque no nos lo llegamos a pasar, creo. También estaba el de Aladdín. Ese de hecho nos lo pasamos varias veces.
Yo era muy fan de los tomates voladores.


PC

Para ordenador también teníamos mil videojuegos: Half-Life, Counter-Strike, Commandos, Age of Empires, Phantasmagoria (qué pavor le tenía a este juego), pero yo no jugaba mucho a estos ni me marcaron especialmente. Sobre todo me dedicaba a hacer de vigía por si a mi hermano se le pasaba algo y a dar apoyo moral. A los que sí jugué fueron los siguientes:


7º Monkey Island

Adorábamos este juego a muerte. No sé si habéis jugado, pero es sencillamente increíble. Los diálogos son geniales y es todo tan surrealista que es imposible no reírse. Ni siquiera voy a elaborar al respecto. Si no habéis jugado lo mejor que podéis hacer es jugar. Fin.

Ah, el maravilloso uso de los coros y los brick jokes.



8º Maniac Mansion

Al igual que Monkey Island, fue un juego desarrollado por LucasFilms Games y mis hermanos y yo también estábamos enganchadísimos a él. Meteoritos, un doctor chiflado, una chica secuestrada, tentáculos de lo más dicharachero, mazmorras, piscinas, radiación y sangre en las paredes de la cocina. Esta aventura gráfica me inculcó grandes lecciones en mi vida, como que, si te cruzas con un tentáculo verde hambriento, lo mejor que puedes hacer es darle fruta de cera, y que jamás hay que meter un hámster en el microondas. Valiosas lecciones, como digo.



9º The sims

Creo que todo el mundo conoce este juego (sobre todo porque han seguido sacando entregas hasta este mismo año), pero el que jugábamos en mi familia era el 1, con las extensiones de magia y la de las mascotas. Cada uno de mis hermanos y yo teníamos un sim asignado y todo. En fin, no hay mucho que decir, excepto que nos pasábamos las tardes encerrando sims en habitaciones sin puertas, en piscinas sin escaleras y provocando incendios. Luego aparecían los fantasmas de nuestros sims muertos en el juego y nosotros éramos muy felices siendo así de sociópatas. 

Ah, la infancia de una mala hierba.


10º Pikachu Volleyball

No preguntéis. Nos dio por este juego y no hay más que decir. Es la cosa más tonta del mundo, pero permitía jugar uno contra uno y organizábamos torneos.
Ahm, sí. La pelota era una pokéball.
11º Indiana Jones and the Fate of Atlantis

Otra aventura gráfica al canto. Con esta creo que no llegamos a avanzar mucho, pero gracias a ella aprendí a muy tierna edad que el autor de los Diálogos fue Platón. Sólo por eso la recuerdo con cierto cariño.

12º Nanosaur

Este juego es ESTRESANTE. Si juegas con cascos, estás continuamente oyendo rugidos así, de pronto, y no sabes que dónde vienen. Ugh. 

Para mí fue todo un descubrimiento. Jugué por primera vez en uno de los Macs transparentes de mi colegio. Entendedme, desde siempre mi dinosaurio favorito había sido el velociraptor y estaba harta de verlo hacer de malo. En este videojuego es el protagonista y el bueno, así que, como digo, fue un descubrimiento increíble.

El objetivo es recolectar huevos de diferentes especies y mandarlos al futuro, si mal no recuerdo. Además hay muchas balas para personalizar la pistola, y lava, y te persiguen los T-rex, y el velociraptor viene con una mochila propulsora con la que puedes volar si la cargas de carburante. Atreveos a decirme que no es un videojuego maravilloso.



Cuando entré en la adolescencia, me dio por los rpg, en concreto Aveyond y todas sus entregas, y por probar juegos con emulador, como Yoshi's Island, que originalmente era para SNES, pero cuya existencia no conocíamos de críos. En este último, Yoshi era el auténtico protagonista, y tenía que llevar a un bebé Mario a la espalda por distintas pantallas mientras disparaba huevos. Es una pena, porque me habría enamorado perdidamente (aún más) de este videojuego si lo hubiera jugado siendo más pequeña. De cría era fan a muerte de Yoshi (mis hermanos y yo lo llamábamos cariñosamente "Yoshka").


GAME BOY

Mi hermano tenía la primera Game Boy, el ladrillo aquel de color gris. De hecho, creo que aún la tenemos por casa. En alguna parte. Con esta jugábamos a los clásicos, como Super Mario Land (con esa musiquilla tan característica) y el Tetris. A mí me compraron una Pocket de color amarillo. Era bastante liberador llevarla en la mochila y que no pareciera que llevaba un saco de piedras a la espalda.


13º Pokémon

Qué vicio. No tengo mucho más que decir al respecto. Creo recordar que me regalaron la edición azul por mi comunión y ese verano nos pasamos casi todo el juego. Más adelante conseguimos el cartucho rojo y el cable para poder cambiar bichos.

14º Kirby's Dream Land

Este juego era una monada. Sencillo y simpático, y el bicho ese tenía unos carrillos de hámster maravillosos. Muy en la línea de las plataformas de la época.


Uhm. Creo recordar que también jugábamos a El Rey León con la Game Boy, pero nunca llegamos a pasar de la estampida.


Y eso es todo. Estos son los videojuegos de mi infancia. O al menos los que puedo recordar. ¿Los conocíais? ¿Habéis jugado a alguno? ¿Cuáles fueron los videojuegos que os marcaron de críos?

19 comentarios :

  1. ¡Hola!
    Pues yo jugaba a los Sims también >.<
    Y a Pokemon aún juego xD
    Besos!

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  2. Ooooooh. ¡Mario, Kirby, Pokemon! Ay, ¡qué nostalgia! ^^ Yo también jugaba al Pikachu Volleyball, ni lo recordaba hasta que he visto la imagen xDD Algunos de los juegos no los conozco, pero sí que echo en falta algún título del Worms :D

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  3. De Mario Bros recuerdo el de la Nintendo 64 (creo que era esa consola) que fue heredada de alguien y el que se viciaba era mi hermano. A mí me gustaba más mirar y criticarle aunque fuera en silencio porque yo era algo inútil jugando, especialmente en las partidas del castillo. Recuerdo que solíamos compartir los juegos de la Game Boy, aunque yo a los que más jugaba era a los de Mario y a los de minijuegos. Cómo me picaba yo sola con uno de minijuegos que incluía un juego de bolos y con el tetris, y cómo me ponía de nerviosa mi madre cuando me daba por jugar al pac-man estando ella presente.

    Odiaba las partes acuáticas de los mundos de los juegos de Mario porque mantenerse a flote como tocaba y hacer que no te matara algún bicho era complicado, aunque me encantaban los bonus de la pluma/capa para volar y el de la flor de fuego con la que lanzabas bolas de fuego. Eso era genial; podías matar a los bichos (menos esos del caparazón con pinchos) lanzándoles bolas de fuego. Las partes del castillo de Bowser eran las peores porque además nunca me decían que hubiera encontrado a la princesa (objetivo principal del juego junto con el de evitar que te mataran) lo cual era también frustrante.

    Me llamaban mucho la atención esas partes del castillo en las que tenías que trepar por una red porque aunque no era nada fácil pasarlas bien, podías pasar al otro lado si encontrabas una puertecita.

    Otro que también tenía su gracia era ese que sacaron protagonizado por Yoshi en el que tenías que inclinar la pantalla durante el juego y era más grande que los juegos normales de la Game Boy porque incluía un sensor de gravedad o algo así para que se pudiera mover la pantalla al jugar.

    Atte, E.

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  4. Wow! Con lo fiel que soy yo a los videojuegos! Jijiji Mi afición oculta...
    Mario es el mejor personaje creado en la historia de los videojuegos! :)

    Yo estaba absolutamente viciada a Pokemon y a los Sims (y todavía continúo enganchada!!!) jajaja

    Un beso, me ha encantado esta entrada! :D

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  5. Yo la verdad que nunca he sido mucho de videojuegos.... Sí que he jugado mucho a los sims, me he pasado tardes enteras sólo con ese juego, y aún hoy cuando puedo juego.

    Un saludo

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  6. Veo que los sims triunfan XD

    Anónimo E., las pantallas de agua a mí también me parecían infernales, y lo de la red me daba mucho estrés ¡porque a veces los bichos se cambiaban de lado! D:

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    1. Es verdad, jaja. Cambiaban de lado cuando había una puerta. Eso, las pantallas de agua y los momentos esos al azar en el juego que teníamos nosotros en los que te salía sin más ni más un misil gigantesco que como no te apartaras te mataba eran lo peor del juego.

      Atte, E.

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  7. Ay, los Sims... ¿Quién no se ha dedicado a matarlos y coleccionar fantasmas? Aún a día de hoy de cuando en cuando juego con ellos y me divierto intentando matarles, pero ya no se dejan ahogar en el 3 en la piscina D: Malas personas, mira que quitarnos un clásico mata-sims...

    Yo añadiría a la lista Grim Fandango, que nos tenía a mi hermano y a mí enganchados, y un juego de guerra maravilloso para PC: Commandos. Con este nos pasábamos ambos las horas muertas moviendo nuestros soldados en plena Segunda Guerra Mundial haciendo misiones, a cual más jodida.

    Ay, qué nostalgia con este post. Un saludo.

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  8. Eh, Commandos está mencionado en la lista :P Recuerdo que había una misión imposible (no sé cuántas horas le dedicamos, la verdad XD) y que mi trabajo era estar atenta a los vigilantes, por si a mi hermano se le escapaba alguno.

    Grim Fandango es un juego maravilloso, pero desgraciadamente lo he descubierto ahora. Me suena que de cría oí hablar de él, pero mis hermanos y yo no lo teníamos.

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  9. Monkey Island es uno de los mejores videojuegos de la historia, y punto y se acabó. También disfrutaba mucho en su día con Pokemon, y un poco más pequeño con los clásicos: Kirby, Donkey (aunque la versión Game boy), y el Mario Bros en snes. También me encantaba el Super Smash Bros, pero no tenía la n64, así que recuerdo que me pasaba las tardes metido en casa de un amigo que sí la tenía :P

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  10. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  11. Voy a eliminar el comentario y corregirlo porque me han sangrado los ojos.

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  12. MONKEY ISLAND.
    .
    .
    .
    .
    .
    .
    .
    .
    .
    MUERO.

    Ese juego significa demasiado en mi vida. Aunque los Sims también me marcaron, mayormente porque el enganche que teníamos mis hermanos y yo era IMPORTANTE. Nos peleábamos constantemente, nos quedábamos junto al ordenador mientras al otro se le acababa su tiempo para cachondearnos de su miseria, nos picábamos a ver quién tenía más hijos, nos odiábamos y nos reíamos haciéndoles putadas a los Sims. Y yo sufrí mucho tiempo porque, por más morreos que se daban mis sims, no procreaban, esa maldita cuna verde me era esquiva y lo pasaba mal. NECESITABA un bebé de cara random en mi casa sim con mis sims morreadores. Cuando la conseguí fui feliz, en serio.

    En cuanto a los demás... he jugado a algunos, pero ninguno me ha marcado especialmente (bueno, Mario un poco). Pero Monkey Island es el rey de los videojuegos de mi vida seguido muy de cerca por Grim Fandango. Los adoro.

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  13. XDDDDDD

    Amaranto, soy muy fan de tus traumas con los sims XD

    Nosotros teníamos dos tipos de partidas: las partidas random donde matábamos gente y nos daba igual qué cara tuvieran los sims implicados, y las partidas que emulaban qué ocurriría el día de mañana si fuéramos ricos (ejem, KLAPAUCIUS. Y más tarde, ROSEBUD) y viviéramos todos juntos con nuestras respectivas e hipotéticas parejas. En este segundo caso siempre acabábamos con la casa llena de gente, entre hijos, mascotas y demás. Quiero decir que no nos picábamos con las partidas de los demás porque siempre teníamos los mismos personajes, solo que en casas distintas, así que estábamos todos muy implicados en las partidas de todos. A veces mi hermano me hacia rabiar y en su partida mataba al sim que hacía de mi personaje en la piscina, pero ese personaje seguía existiendo en mi partida y en la de mis hermanas, así que no era una pérdida tan grande.

    Y a veces nos hartábamos y los matábamos a todos, incluido al gato.

    Por cierto, odiaba a los bebés. Todo el santo día llorando, qué agobio. Qué tres días (en tiempo sim) más largos.

    Y me duele a ver descubierto Grim Fandango tan tarde en mi vida.

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    1. Haber descubierto, Zarza.*

      Por cierto, debo comentarte que por internet creo que encontré el juego de Mario que tenía de niña, que creo que por lo que has comentado es el mismo que tenías tú. De lo que sí que creo estar segura es que la primera o la segunda imagen de la entrada (o creo que las dos) corresponden al juego que te digo.

      No sabes la alegría y la nostalgia que me entró al verlo, y la frustración que me dio el comprobar lo inútil que me he vuelto para jugar con los años (aunque tampoco es que antes fuera especialmente buena). Juro que aunque han pasado 10 años o así desde que jugaba lo reconocí nada más cargó la pantalla. Incluso dejé el menú durante un momento solo para escuchar la musiquita de inicio :')

      Sé que no es lo mismo que jugar con la consola, pero menos da una piedra :P

      Atte, E.

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  14. Que de recuerdos jajaja Jamás me canso del Bomberman xD
    Me encantan

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  15. Yo en mi infancia veía como mi papá y mi hermana melliza jugaban en los emuladores de SNES y este otro emulador que no sé como se llamaba. Jugaban más que nada juegos con 2 players, como Snow Bros, Super Pang y el juego de El Pequeño Nemo. Yo me divertía con verlos jugar, aunque también jugué algo de El Rey León y Killer Instinct en la Nintendo y el Crash Bandicoot y Klonoa en la Play 1, pero lo que más hacía era ver como los otros jugaban.
    Ah, y por supuesto que también maté Sims en la piscina y quemando las alfombras.

    A todo esto, esta entrada me pareció muy tierna, especialmente por las descripciones de los juegos en sí, En serio, me reí de pura ternura.
    Saludos

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  16. Jaaaaaaaaaaaaaajajajajjajajaja KLAPAUCIUS!!! Es verdad!!! Dios mío, la habilidad que adquirí para escribir esa palabra es digna de las secretarias de los 50. Yo también creaba sims para hacer masacres (la viuda negra era un clásico).

    PD: Soy la única que intentaba ligarse a la muerte? (Lo he seguido intentando en las siguientes entregas... y nada, no se dan manteca).

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  17. No me acordaba de dónde había puesto lo de KLAPAUCIUS y releyendo el mensaje he visto que he puesto "a ver" en vez de "haber". En fin, lo siento por vuestros ojos (#sorrynotsorry).

    Amaranto, nosotros también intentábamos ligarnos a la muerte, y hace poco me pasaron los sims 3 y medio lo conseguí, pero desgraciadamente me aburro muy rápido y me entran ganas de matarlos a todos (lo cual tiene cierta gracia, porque uno de los implicados en la telenovela esta es la muerte :D). He oído que también es posible ligarse a un fantasma. No sé, y recuerdo que tuve una partida en la que usé trucos para dedicarme a la cría de unicornios. Luego intenté matarlos para tener unicornios fantasma :D Y ese es mi nivel de aburrimiento, para que te hagas una idea.

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