Bueno, dicen por ahí que segundas partes nunca fueron buenas. Así que, en esta segunda edición de Los Innombrables, os vengo con una pareja de segundas partes que, sin lugar a dudas, nunca debieron haber ocurrido.
Antes de empezar, debo admitir que estos son dos libros que en circunstancias normales probablemente no hubieran superado el corte para ser considerados Innombrables. No obstante, no puedo pasar por alto el hecho de que las respectivas primeras partes de estas dos novelas tenían una serie de puntos positivos que sus autores no han sido capaces de mantener. Una auténtica lástima. Más aún. Una auténtica vergüenza.
Si no vas a ser capaz de mejorarte a ti mismo, qué menos que mantener el tipo, digo yo. Si no, mejor ahórrate el ridículo (y a los demás, el sufrimiento) de tener que ver eso en las librerías.
Y es por este motivo (por esta decepción) que he decidido colgarles a estos dos libros la etiqueta de Innombrables.
Y, ya que estamos a ello, aprovecharé además para recordar (no sea que venga alguien y se me ofenda en demasía) que calificar cualquier libro de Innombrable no es un criterio objetivo en lo más mínimo. Esta es una clasificación personal, que empleo sencillamente por disfrute personal para diferenciar aquellos libros que en mi opinión pueden servir de ayuda a un posible lector avezado, de aquellos otros que, por pecar de un exceso de fallos de base, resultan virtualmente inútiles hasta para eso.
Repito: esta es una clasificación personal y subjetiva. No es una crítica (que podría hacerse, pero no tendría gracia y no sería útil, por eso me la ahorro).
Bien, intro, entonces:
lunes, 2 de junio de 2014
domingo, 1 de junio de 2014
Pienso, luego existo
Dentro de este apartado podéis encontrar:
Sobre la wannabe Lizzy Bennet.
La blogosfera es un pañuelo (I).
La blogosfera es un pañuelo (II).
Endless night.
Escritores con mucho tiempo libre.
Escritores con mucho tiempo libre - Parte 2.
Las referencias en la literatura.
Moralidad y "buenos" personajes.
Si una puerta se cierra.
De qué hablo cuando hablo de correr.
De perros y otros animales persistentes.
De perros y otros animales persistentes (2)
Sobre las Mary Sues
Sobre la wannabe Lizzy Bennet.
La blogosfera es un pañuelo (I).
La blogosfera es un pañuelo (II).
Endless night.
Escritores con mucho tiempo libre.
Escritores con mucho tiempo libre - Parte 2.
Las referencias en la literatura.
Moralidad y "buenos" personajes.
Si una puerta se cierra.
De qué hablo cuando hablo de correr.
De perros y otros animales persistentes.
De perros y otros animales persistentes (2)
Sobre las Mary Sues
sábado, 31 de mayo de 2014
Declaración de intenciones
Dentro de este apartado podréis encontrar:
La declaración de intenciones de las malas hierbas.
Twitter y estas cosas.
Sobre la política de comentarios del blog.
Orden.
Buzón de sugerencias.
Anuncio sobre el buzón de sugerencias.
Apadrina un troll.
Anuncio sobre el buzón de sugerencias II.
Anuncio sobre el buzón de sugerencias III.
Ya somos 300 (This is Sparta!).
Cuestiones sobre mecenazgo.
La declaración de intenciones de las malas hierbas.
Twitter y estas cosas.
Sobre la política de comentarios del blog.
Orden.
Buzón de sugerencias.
Anuncio sobre el buzón de sugerencias.
Apadrina un troll.
Anuncio sobre el buzón de sugerencias II.
Anuncio sobre el buzón de sugerencias III.
Ya somos 300 (This is Sparta!).
Cuestiones sobre mecenazgo.
Orden
Perdonad este bombardeo de entradas. No hagáis caso: es el servicio de mantenimiento.
Últimamente teníamos tantos posts que me daba la sensación de que el blog se estaba desorganizando, y por algún motivo eso me estaba creando cierta inquietud. Cualquier guarida del mal que se precie tiene que estar bien cuidada, y este jardín no iba a ser una excepción. Así que he ido creando índices para cada apartado. Espero no haberme dejado nada perdido en alguna maraña de zarzas.
Tengo la teoría de que el haber ido a ver la película de Maléfica ha tenido mucho que ver con esta necesidad repentina de orden: te hablan de ciénagas y tal, pero es mentira. La guarida de Maléfica parece el paraíso terrenal. Y aunque nuestro humilde jardín no llegue a la categoría de Edén, por lo menos podemos mantenerlo organizado (dentro de lo que es el caos habitual de las malas hierbas).
Por cierto, la película de Maléfica me ha parecido increíblemente decepcionante. Estos días me plantearé si hago una reseña o no.
No os quiere,
Z.
Últimamente teníamos tantos posts que me daba la sensación de que el blog se estaba desorganizando, y por algún motivo eso me estaba creando cierta inquietud. Cualquier guarida del mal que se precie tiene que estar bien cuidada, y este jardín no iba a ser una excepción. Así que he ido creando índices para cada apartado. Espero no haberme dejado nada perdido en alguna maraña de zarzas.Tengo la teoría de que el haber ido a ver la película de Maléfica ha tenido mucho que ver con esta necesidad repentina de orden: te hablan de ciénagas y tal, pero es mentira. La guarida de Maléfica parece el paraíso terrenal. Y aunque nuestro humilde jardín no llegue a la categoría de Edén, por lo menos podemos mantenerlo organizado (dentro de lo que es el caos habitual de las malas hierbas).
Por cierto, la película de Maléfica me ha parecido increíblemente decepcionante. Estos días me plantearé si hago una reseña o no.
No os quiere,
Z.
Quién es quién
Dentro de este apartado podrás encontrar las siguientes entradas:
¿Quién es Zarza?
¿Quién es Ortiga?
¿Quién es Cicuta?
¿Quién es Cardo?
Los Liebster Awards de Ortiga.
Los Liebster Awards de Cicuta.
Los Liebster Awards de Cardo.
Los Liebster Awards de Zarza.
Best Blog Design Awards de Zarza.
Best Blog Awards de Ortiga
Best Blog Awards y Dardos de Zarza
Los Anti-¿Quién es quién? De Ortiga y Zarza
Sorteos.
Redes sociales.
Primer cumpleaños del jardín
Segundo cumpleaños del jardín
¿Quién es Zarza?
¿Quién es Ortiga?
¿Quién es Cicuta?
¿Quién es Cardo?
Los Liebster Awards de Ortiga.
Los Liebster Awards de Cicuta.
Los Liebster Awards de Cardo.
Los Liebster Awards de Zarza.
Best Blog Design Awards de Zarza.
Best Blog Awards de Ortiga
Best Blog Awards y Dardos de Zarza
Los Anti-¿Quién es quién? De Ortiga y Zarza
Sorteos.
Redes sociales.
Primer cumpleaños del jardín
Segundo cumpleaños del jardín
jueves, 29 de mayo de 2014
De sistemas infalibles y otras mentiras
Sí, mi propio sistema organizativo me ha traicionado. Me explico.
Yo creía que no había publicado aún en el blog mi crítica de Juntos (de Ally Condie). En mi sistema de carpetas, tenía todavía el archivo correspondiente a este libro dentro de la carpeta de "pendientes". Muy contenta y afanosa, yo ayer dediqué la tarde a adecentar la crítica y a ponerle foticos bonicas para poder subirla.
Cuál fue mi sorpresa, cuando le di a "publicar entrada" y fui a introducir el link en el Índice de críticas, y me encuentro con que ya había algo puesto bajo ese título.
Traicionada por mi propia obsesión organizativa. Porras.
En fin, como me tiré media tarde currándomelo muy mucho y el resultado me gustaba bastante más que las imágenes que había seleccionado la otra vez, he decidido sustituir el contenido de la entrada antigua por la nueva versión. ¡Y santas pascuas!
Así que... este fin de semana os traeré una nueva entrega de Los Innombrables, pero entre tanto:
aquí podéis ir a mirar el fantástico fruto de mi esfuerzo.
Nos veremos las caras el finde.
Con amorrr
O.
Yo creía que no había publicado aún en el blog mi crítica de Juntos (de Ally Condie). En mi sistema de carpetas, tenía todavía el archivo correspondiente a este libro dentro de la carpeta de "pendientes". Muy contenta y afanosa, yo ayer dediqué la tarde a adecentar la crítica y a ponerle foticos bonicas para poder subirla.
Cuál fue mi sorpresa, cuando le di a "publicar entrada" y fui a introducir el link en el Índice de críticas, y me encuentro con que ya había algo puesto bajo ese título.
Traicionada por mi propia obsesión organizativa. Porras.
En fin, como me tiré media tarde currándomelo muy mucho y el resultado me gustaba bastante más que las imágenes que había seleccionado la otra vez, he decidido sustituir el contenido de la entrada antigua por la nueva versión. ¡Y santas pascuas!
Así que... este fin de semana os traeré una nueva entrega de Los Innombrables, pero entre tanto:
aquí podéis ir a mirar el fantástico fruto de mi esfuerzo.
Nos veremos las caras el finde.
Con amorrr
O.
domingo, 25 de mayo de 2014
Liebster Award
Por aquello de que hoy toca oficialmente
reflexionar, voy a aprovechar para pensar un poco también las preguntas del
Liebster Award que nos ha planteado el blog My Words Changing TheWorld. Como soy una dulce
hierbecilla y me han educado muy bien, antes de nada quiero agradecer a Malena
Azul que se acordase de nosotras :D
Quizá os suene lo de los Liebster Award
porque ya nos han nominado antes (lo sé, somos irresistiblemente odiorables),
pero copio las normas para los despistados:
1-Escribir una entrada de
agradecimiento al blog que te nominó.
2-Hacerte seguidor del
blog, si no lo eres.
3-Contestar 11 preguntas
que te hizo el blog que te nominó. En la versión de El Jardín de las malas
hierbas esto incluye mirar muy amenazante y fijamente a tus compañeras de blog a
ver a quién le toca esta vez.
4-Elegir 11 blogs que
tengan menos de 100 seguidores para ser nominados
Bueno, comencemos:
miércoles, 21 de mayo de 2014
¡Paquete enviado!
Estoy tan contenta.
De verdad, no sabéis lo emocionante que es esto. Hoy he ido con Ortiga a Correos a enviar el paquete con el premio de Mandyy.
Y ya está, eso es todo. Soy fácil de contentar.
Pero, de verdad, ha sido todo fantástico. He descubierto que me encanta enviar cosas. Ojalá tuviera archienemigos cuyas direcciones conociera (y ojalá fuera un poco menos dejada para este tipo de cosas): estaría todo el día escribiéndoles cartas y sería estupendo. Enviar cosas a los amigos está bien, pero mandárselas a los enemigos tiene que ser terriblemente interesante.
La cuestión es que hemos incluido una mini carta, y hemos metido todo en un sobre gigante (hablando del tema, se me ha olvidado incluir una foto del paquete como tal, bah).
De verdad, no sabéis lo emocionante que es esto. Hoy he ido con Ortiga a Correos a enviar el paquete con el premio de Mandyy.
Y ya está, eso es todo. Soy fácil de contentar.
Pero, de verdad, ha sido todo fantástico. He descubierto que me encanta enviar cosas. Ojalá tuviera archienemigos cuyas direcciones conociera (y ojalá fuera un poco menos dejada para este tipo de cosas): estaría todo el día escribiéndoles cartas y sería estupendo. Enviar cosas a los amigos está bien, pero mandárselas a los enemigos tiene que ser terriblemente interesante.
La cuestión es que hemos incluido una mini carta, y hemos metido todo en un sobre gigante (hablando del tema, se me ha olvidado incluir una foto del paquete como tal, bah).
![]() |
| El papel de carta combina cromáticamente con la etiqueta del pollo. Yay. |
sábado, 17 de mayo de 2014
La Huésped, de Stephanie Meyer
Título: La Huésped
Autora: Stephanie Meyer
«Melanie Stryder se niega a desaparecer. La tierra ha sido invadida por criaturas que han tomado el control de las mentes de los humanos en los que se hospedan, dejando los cuerpos intactos, y la mayor parte de la humanidad ha sucumbido. Wanderer, el «alma» invasora que habita el cuerpo de Melanie, se enfrenta al reto de vivir dentro de un humano: las emociones abrumadoras, los recuerdos demasiado intensos, pero hay una sola dificultad que Wanderer no consigue vencer: la anterior propietaria de su cuerpo lucha por retener la posesión de su mente. Melanie inunda la mente de Wanderer con visiones del hombre que ama, Jared, un humano que vive oculto, hasta el punto de que, incapaz de controlar los deseos de su cuerpo, anhela a un hombre al que jamás ha visto. Una serie de circunstancias externas las convierte en aliadas muy a su pesar y parten en busca del hombre que ambas aman a la vez. The Host nos muestra el primer triángulo amoroso que implica a sólo dos cuerpos, en una inolvidable y fascinante novela que atraerá a un gran número de lectores de una de las más cautivadores escritoras de nuestro tiempo.»
Bueno, tú te lees semejante sinopsis… y ya te preparas para lo peor. Sin embargo, creo que fue un fallo por mi parte haber comenzado este libro con tan altas expectativas: sin duda debería haber tenido en cuenta que Crepúsculo era una saga muy difícil de superar. Finalmente ha resultado que, de los cinco libros que ha escrito esta señora hasta ahora, probablemente este es el menos ofensivo (aunque admitiré que me preocupa el que esté considerado una «novela para adultos». ¿Qué clase de adultos tenemos hoy en día, madre del amor hermoso…?).
De la trama creo que no hay mucho más que decir aparte de lo ya mencionado en la sinopsis: futuro post-apocalíptico en el que la raza humana ha sido diezmada hasta casi la extinción, cortesía de unos simpáticos y tentaculosos seres llegados del espacio exterior. Por supuestísimo, tenemos una protagonista de carácter indomable y… una historia de amor paleta (sí, otra). Antes las distopías se centraban en describirte la realidad futura espantosa, a modo de crítica de la sociedad presente. Ahora la situación es sólo la excusa para justificar la fantasía paleta de turno, porque, seamos sinceros, ¿a quién le importa la humanidad y sus penurias? ¡A mí dadme morbo!
En cuanto al núcleo, vale. Aquí le daré un mini-punto a nuestra querida Meyer, porque está relativamente bien colocado (típico, pero al menos existe, que ya es más de lo que pueden decir muchos). El argumento es la búsqueda del «hogar», un lugar al que pertenecer, y en ese sentido tanto el personaje como la ambientación están bastante bien escogidos, porque tenemos a un bicho extraterrestre que ha vagabundeado durante milenios por el vasto universo, de planeta en planeta, sin encontrar un sitio al que se sintiese ligada, hasta que llega a la Tierra (en una situación muy poco propicia, con los rebeldes y demás, lo cual ayuda a esa sensación de desarraigo) y todo empieza a complicarse. Ok, se lo compro.
Por otro lado, en lo que a la autoridad de la voz narrativa se refiere, esta historia le viene grande a nuestra consagrada escritora de masas. Personalmente me eché unas cuantas risas con la primera escena y su maestral dominio de los conocimientos médicos y anatómicos necesarios para implantarle un bicho en el cuello a un humano. Epic, de verdad. Epic fail.
Autora: Stephanie Meyer
«Melanie Stryder se niega a desaparecer. La tierra ha sido invadida por criaturas que han tomado el control de las mentes de los humanos en los que se hospedan, dejando los cuerpos intactos, y la mayor parte de la humanidad ha sucumbido. Wanderer, el «alma» invasora que habita el cuerpo de Melanie, se enfrenta al reto de vivir dentro de un humano: las emociones abrumadoras, los recuerdos demasiado intensos, pero hay una sola dificultad que Wanderer no consigue vencer: la anterior propietaria de su cuerpo lucha por retener la posesión de su mente. Melanie inunda la mente de Wanderer con visiones del hombre que ama, Jared, un humano que vive oculto, hasta el punto de que, incapaz de controlar los deseos de su cuerpo, anhela a un hombre al que jamás ha visto. Una serie de circunstancias externas las convierte en aliadas muy a su pesar y parten en busca del hombre que ambas aman a la vez. The Host nos muestra el primer triángulo amoroso que implica a sólo dos cuerpos, en una inolvidable y fascinante novela que atraerá a un gran número de lectores de una de las más cautivadores escritoras de nuestro tiempo.»
Bueno, tú te lees semejante sinopsis… y ya te preparas para lo peor. Sin embargo, creo que fue un fallo por mi parte haber comenzado este libro con tan altas expectativas: sin duda debería haber tenido en cuenta que Crepúsculo era una saga muy difícil de superar. Finalmente ha resultado que, de los cinco libros que ha escrito esta señora hasta ahora, probablemente este es el menos ofensivo (aunque admitiré que me preocupa el que esté considerado una «novela para adultos». ¿Qué clase de adultos tenemos hoy en día, madre del amor hermoso…?).
De la trama creo que no hay mucho más que decir aparte de lo ya mencionado en la sinopsis: futuro post-apocalíptico en el que la raza humana ha sido diezmada hasta casi la extinción, cortesía de unos simpáticos y tentaculosos seres llegados del espacio exterior. Por supuestísimo, tenemos una protagonista de carácter indomable y… una historia de amor paleta (sí, otra). Antes las distopías se centraban en describirte la realidad futura espantosa, a modo de crítica de la sociedad presente. Ahora la situación es sólo la excusa para justificar la fantasía paleta de turno, porque, seamos sinceros, ¿a quién le importa la humanidad y sus penurias? ¡A mí dadme morbo!
En cuanto al núcleo, vale. Aquí le daré un mini-punto a nuestra querida Meyer, porque está relativamente bien colocado (típico, pero al menos existe, que ya es más de lo que pueden decir muchos). El argumento es la búsqueda del «hogar», un lugar al que pertenecer, y en ese sentido tanto el personaje como la ambientación están bastante bien escogidos, porque tenemos a un bicho extraterrestre que ha vagabundeado durante milenios por el vasto universo, de planeta en planeta, sin encontrar un sitio al que se sintiese ligada, hasta que llega a la Tierra (en una situación muy poco propicia, con los rebeldes y demás, lo cual ayuda a esa sensación de desarraigo) y todo empieza a complicarse. Ok, se lo compro.
Por otro lado, en lo que a la autoridad de la voz narrativa se refiere, esta historia le viene grande a nuestra consagrada escritora de masas. Personalmente me eché unas cuantas risas con la primera escena y su maestral dominio de los conocimientos médicos y anatómicos necesarios para implantarle un bicho en el cuello a un humano. Epic, de verdad. Epic fail.
martes, 13 de mayo de 2014
De gente que pierde los anillos y ese tipo de cosas
Llevaba un par de días queriendo escribir esta entrada, y os diré por qué (y «de qué», también).
Después de publicar la crítica de Play, de Javier Ruescas, me dio por releerme el libro (me apetecía, ¿qué pasa?). Y ahora que lo tengo fresco, fresco (esa crítica estaba escrita desde hacía algún tiempo), me gustaría matizar algunas de las cosas que dije con mi anterior entrada.
Sobre el argumento de la historia: «no es oro todo lo que reluce». Me llena de felicidad el simple hecho de que haya un núcleo, aunque sea uno tan sencillo. Uno lee este libro y, al terminar, creo que queda bastante claro que ese es el mensaje principal de la novela. No obstante, creo que no está suficientemente trabajado dentro de la prosa: la historia lo cuenta, muy bien, pero el texto no lo apoya; en ese sentido, se trata de una narración muy plana.
Sobre los personajes: Aarón y Leo. Creo que están mejor trabajados de lo que quizá doy a entender con mi crítica. Me explico: sucede lo mismo que con el núcleo. La intención está ahí, lo cual ya es bastante más de lo que se puede decir de la mayoría de las novelas que pululan por nuestras librerías, pero el texto está pobremente trabajado. Tanto Aarón como Leo están bastante bien caracterizados como personajes: tienen asociados rasgos y reacciones características que son muy nice, de verdad (por ejemplo, el hecho de que las referencias culturales las haga solo Aarón; o esa escena en la que Leo queda con una chica en Callao y mientras espera empieza a sentirse vulnerable y paranoico por estar ahí solo tanto tiempo como un pasmarote, y finge que le llaman por teléfono para escapar). No obstante, sus respectivas voces son poco discernibles: casi todas sus frases, su forma de expresarse en sus pensamientos, podrían intercambiarse sin ningún problema.
Sobre la autoridad de la voz narrativa: tanto en los capítulos de Aarón, como en los de Leo. El problema principal es que las voces de los personajes no están bien trabajadas, y eso les quita mucha credibilidad a sus narradores, evidentemente. Me parece que Javier Ruescas ha dado un paso en falso decidiendo narrar la historia en primera persona desde ambos personajes: si hubiera utilizado, por ejemplo, un narrador omnisciente para ambos, y contando con la caracterización que ya les atribuye como personajes, el resultado habría ganado mucho. Y todo esto sin tener en cuenta lo que ya dije acerca de los conocimientos musicales de los que hace gala Aarón.
Después de publicar la crítica de Play, de Javier Ruescas, me dio por releerme el libro (me apetecía, ¿qué pasa?). Y ahora que lo tengo fresco, fresco (esa crítica estaba escrita desde hacía algún tiempo), me gustaría matizar algunas de las cosas que dije con mi anterior entrada.
Sobre el argumento de la historia: «no es oro todo lo que reluce». Me llena de felicidad el simple hecho de que haya un núcleo, aunque sea uno tan sencillo. Uno lee este libro y, al terminar, creo que queda bastante claro que ese es el mensaje principal de la novela. No obstante, creo que no está suficientemente trabajado dentro de la prosa: la historia lo cuenta, muy bien, pero el texto no lo apoya; en ese sentido, se trata de una narración muy plana.
Sobre los personajes: Aarón y Leo. Creo que están mejor trabajados de lo que quizá doy a entender con mi crítica. Me explico: sucede lo mismo que con el núcleo. La intención está ahí, lo cual ya es bastante más de lo que se puede decir de la mayoría de las novelas que pululan por nuestras librerías, pero el texto está pobremente trabajado. Tanto Aarón como Leo están bastante bien caracterizados como personajes: tienen asociados rasgos y reacciones características que son muy nice, de verdad (por ejemplo, el hecho de que las referencias culturales las haga solo Aarón; o esa escena en la que Leo queda con una chica en Callao y mientras espera empieza a sentirse vulnerable y paranoico por estar ahí solo tanto tiempo como un pasmarote, y finge que le llaman por teléfono para escapar). No obstante, sus respectivas voces son poco discernibles: casi todas sus frases, su forma de expresarse en sus pensamientos, podrían intercambiarse sin ningún problema.
Sobre la autoridad de la voz narrativa: tanto en los capítulos de Aarón, como en los de Leo. El problema principal es que las voces de los personajes no están bien trabajadas, y eso les quita mucha credibilidad a sus narradores, evidentemente. Me parece que Javier Ruescas ha dado un paso en falso decidiendo narrar la historia en primera persona desde ambos personajes: si hubiera utilizado, por ejemplo, un narrador omnisciente para ambos, y contando con la caracterización que ya les atribuye como personajes, el resultado habría ganado mucho. Y todo esto sin tener en cuenta lo que ya dije acerca de los conocimientos musicales de los que hace gala Aarón.
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