Donde la literatura y la maldad se toman un té

viernes, 11 de noviembre de 2016

Mix mini-opiniones de Ortiga

Queridos hierbajos, estoy así como con ganas de leer, pero no con ganas de criticar demasiado. Así que se me ha ocurrido una idea. Aprovechando que de todas formas este verano [sí, tengo estas entradas escritas desde hace mucho tiempo, ¿qué pasa?] voy a hacer un viaje al que no me voy a llevar el ordenador y, por tanto, no voy a tener ocasión de ir tomando notas de los libros que vaya leyendo, voy a escribir una entrada (o quizá dos, dependiendo de cuántos libros me lea) con una batiburrillo de opiniones cortitas sobre los libros en cuestión.

Avisados quedáis: esto no son de mis críticas habituales. Como tengo una fuerte deformación profesional, para mejor o para peor, voy a seguir usando mis términos y criterios habituales, pero esto es lo más cerca a una reseña como tal que probablemente me vais a ver escribir.

Que os aproveche. Eso sí, os advierto de que es posible que encontréis «spoilers» (no lo que yo consideraría spoilers de verdad, porque son cosas que puedes ver perfectamente venir cuando empiezas a leer, pero… meh). La lectura queda bajo vuestra responsabilidad.





Trilogía del ganador
Marie Rutkoski

La maldición del ganador
«Como hija del general de un gran imperio que se deleita en la guerra y en la esclavitud, Kestrel solo tiene dos opciones: unirse al ejército o casarse.
Sin embargo, todo su mundo da un giro radical cuando la chica encuentra un esclavo cuyos ojos parecen desa­fiar al mundo entero y, siguiendo su instinto, termina comprándolo por una cantidad ridícula de dinero. Pero el joven guarda un secreto, y Kestrel aprende rápidamente que el precio que ha pagado por otro ser humano es mucho más alto de lo que podría haber imaginado. Que ganar aquello que quieres puede costar todo lo que amas.
Ambientada en un mundo imaginario, La maldición del ganador es una historia de conspiraciones, rumores, secretos y rebeliones en la que todo está en juego y en la que la verdadera apuesta consiste en conservar la cabeza o seguir al corazón.»

De este tenéis una crítica propiamente dicha AQUÍ. Así que no me explayo.

Lo que sí quiero decir es, con toda la alegría de mi corazón, que esta segunda lectura (esta vez sin fiebre de por medio) no me ha hecho renegar de nada de lo que ya dije en mi crítica. Estoy tan orgullosa de mi yo enferma.


El crimen del ganador
«SEGUIR A TU CORAZÓN PUEDE SER UN CRIMEN
La boda de un miembro de la realeza es el sueño de muchas chicas. Implica una celebración tras otra: bailes, fuegos artificiales y diversión hasta el amanecer. Pero para Kestrel significa vivir en una jaula en la que ella misma se ha metido.
A medida que se aproxima la fecha de la boda, anhela contarle a Arin la verdad sobre su compromiso: que accedió a casarse con el príncipe heredero para que él pudiera ser libre. Pero ¿puede confiar en él? ¿Acaso puede confiar en sí misma?
Kestrel está convirtiéndose en una maestra del engaño. Ha empezado a hacer de espía en la corte. Si la descubren, su país la considerará una traidora. Sin embargo, debe encontrar el modo de cambiar su despiadado mundo… y, en el proceso, está a punto de descubrir un espeluznante secreto.»

Como era de esperar, este libro no está a la altura del primero, que ya dije que hubiera sido mucho mejor como libro autoconclusivo. No obstante, también he de admitir que no me ha decepcionado tanto como esperaba (tal vez porque de verdad llevaba unas expectativas MUY bajas).

Mantiene los fallos del volumen previo (el más ofensivo y desquiciante: la cantidad de explicaciones [¿por qué, Marie, por qué?]) y añade otros nuevos: la historia existe y evoluciona a base de malentendidos, es un libro en el que apenas sucede nada, solo aparecen los personajes de la pareja principal mostrando su incapacidad para ponerse de acuerdo (cuando él quiere escuchar, ella no quiere/puede contarle la verdad; cuando ella está dispuesta a hablar, él no quiere escuchar; y así ad nauseam). Además, el personaje del pipiolo comienza en este volumen a tener algunos comportamientos preocupantemente agresivos hacia ella (ya conocéis estas típicas escenas en las que el tío se dedica a acorralar a su «enamorada» contra mesas, paredes, árboles, perros… No llega al nivel de la saga Delux, por supuesto, pero es de todas formas irritante).

El libro termina sin pena ni gloria y el lector se queda básicamente en el mismo punto, a nivel emocional, que al final del primer libro: el conflicto no se ha solucionado, pero tampoco ha evolucionado.

Personalmente me ha parecido de todas formas muy entretenido. Lo he disfrutado bastante.

[Zarza: y... ¿qué dices que es lo bueno que tiene? ¿Por qué no te ha decepcionado? Ortiga: ¿quién ha dicho que no me ha decepcionado? Zarza: tú. Ortiga: ah... mmm... Bueno, no es que el libro tenga nada de bueno. Es solo que no ha sido tan malo como me temía.]


The Winner's Kiss (El beso del ganador, aún no traducido al castellano [o quizá ahora ya sí...])
«War has begun. Arin is in the thick of it with untrustworthy new allies and the empire as his enemy. Though he has convinced himself that he no longer loves Kestrel, Arin hasn’t forgotten her, or how she became exactly the kind of person he has always despised. She cared more for the empire than she did for the lives of innocent people―and certainly more than she did for him.
At least, that’s what he thinks.
In the frozen north, Kestrel is a prisoner in a brutal work camp. As she searches desperately for a way to escape, she wishes Arin could know what she sacrificed for him. She wishes she could make the empire pay for what they’ve done to her.
But no one gets what they want just by wishing.
As the war intensifies, both Kestrel and Arin discover that the world is changing. The East is pitted against the West, and they are caught in between. With so much to lose, can anybody really win?»

Esta tercera parte, como era de esperar, resuelve el conflicto (la inmensa mayoría, al menos) para que todos los lectores puedan dormir tranquilos por las noches. Pero aún con todo es mejor que la segunda parte.

Los personajes siguen manteniendo un inmenso enjambre de conflictos encontrados, al igual que en los dos volúmenes anteriores (aunque esto flojeaba un poco en el libro anterior), y eso es TAN encantador.

Arin abandona por fin sus modales de agresor en potencia hacia Kestrel, pero de pronto resulta ser un luchador formidable capaz de medirse con cualquier soldado entrenado por el ejército valoriano. Y yo no puedo menos que preguntarme cuándo ha aprendido este muchacho a luchar teniendo en cuenta que a los esclavos no se les enseñaba a usar armas y que además antes de la invasión Herrán era un país virtualmente sin tradición bélica (y que para colmo Arin en el momento de la invasión tiene 9 años y es por lo visto un niño frágil y enfermizo). Esto es lo que más me ha chirriado de todo el libro, la verdad.

Otra cosa que tampoco me ha gustado demasiado (aunque entiendo que esto forma parte del género y no tenía esperanzas al respecto) es el hecho de que Arin, por supuesto, se termine enterando del verdadero juego de Kestrel, de cómo ha hecho de espía para Herrán, para ayudar al propio Arin, y cómo por ello ha terminado en el terrible campo de trabajos forzados del que nos habla la sinopsis. Por supuesto, Arin tras enterarse parte en su busca, como buen enamorado. Como digo, esto ya lo tenía más que asumido antes de empezar a leer el libro, pero no me gusta demasiado: Kestrel toma una serie de decisiones y pone su vida en juego, al final es descubierta y la cogen, y de repente mantener a Arin en la ignorancia con el fin de proteger su vida (que había sido la idea desde el principio) parece ser que ya no tiene importancia [oye, no le voy a decir a Arin el lío que he montado para salvarle la vida, no sea que venga al palacio a recuperarme y se lo carguen, pero una vez que me han pillado, sí, claro, que venga a rescatarme a la cárcel, seguro que ahí nadie se lo intenta cargar, ni ahí ni durante todo el trayecto que va a tener que hacer atravesando el país enemigo DE LADO A LADO. La seguridad de Arin, y su amor y lealtad hacia su propio pueblo, son superiores a todo lo demás EXCEPTO su amor por la chiquilla esta. Que sí, muy bonito y entrañable y todo eso… y también increíblemente egoísta, estúpido y además típico planteamiento de historia de amor].

En todo caso, como digo, he disfrutado mucho el libro.



Trilogía Una corte de rosas y espinas
Sarah J. Maas

Una corte de rosas y espinas
«Cuando la cazadora de diecinueve años, Feyre, mata a un lobo en el bosque, una criatura monstruosa llega a su casa buscando venganza. Arrastrada a una tierra encantada que sólo conoce a través de leyendas, Feyre descubre que su captor no es un animal, si no Tamlin, uno de los letales Fae inmortales que solían gobernar su mundo.
Mientras vive en su mansión, sus sentimientos por Tamlin se transforman de un hostilidad fría, a una pasión que arderá a pesar de las advertencias que ha recibido acerca del peligroso y hermoso mundo de los Fae. Pero una antigua y maliciosa sombra crece en la tierra de las hadas y Feyre debe de [Ortiga: toma deísmo] encontrar una forma de detenerla, o Tamlin y su mundo estarán condenados... para siempre.»

La historia comienza contando la dura vida de Cenicienta Everdeen mientras se las pelea con su arco para cazar en el peligroso bosque algo con lo que dar de comer a sus inútiles y egoístas hermanas mayores (tócate un pie) y a su aún más inútil y egoísta padre. Como nos dice la sinopsis, la niña se carga a un lobo muy grande y de pronto aparece la Bestia a buscarla, la arranca de la comodidad de la choza cochambrosa y mugrienta en la que la niña pasa hambre con su familia y se la lleva a un palacio. Y entonces Cenicienta cambia de cuento y se convierte en Bella, solo que sin Gastón (y todos sabemos que Gastón y su hoyuelo eran lo único que le daba chispa al asunto).

Total, que la mayor parte de la historia es básicamente un fanfiction de La Bella y la Bestia en el que la bestia se convierte en un tío rubio mu' guapo que está bajo una maldición mu' chunga que le jode sus poderes mágicos y le hace llevar perpetuamente una máscara en la cara (a él y a todos los que viven en su castillo). Y, por supuesto, la manera de romper la maldición resulta ser que la chica tiene que enamorarse de él. Solo que ella, por supuesto, no se entera, y los implicados no pueden decírselo abiertamente porque el silencio al respecto forma parte de la maldición. Y cuando por fin al chica descubre el pastel, cuando ya ha expirado el tiempo de la rosa simbólica y ya no tiene arreglo la cosa, encima la sirvienta que se lo dice tiene la desfachatez de enfadarse con la chica en plan «eres una HUMANA TONTA Y EGOÍSTA, con lo FÁCIL que hubiese sido simplemente que le dijeras a la Bestia "te amo" (de verdad de la buena y de todo corazón) y todo se hubiera solucionado»; claro, señora, porque la culpa es de la pobre chiquilla, que no puede leeros el pensamiento, no te jode (lo triste es que la pobre chiquilla realmente se cree que la culpa es suya).

Después de que el plazo para romper la maldición expire, la niña se entera de en qué consiste exactamente la maldición y quién la lanzó: hay una loca de la colina que se ha instalado debajo de una montaña y ha engañado a todos los hados para robarles su magia y esclavizarlos (a todo esto, la Bestia es un hado, ¿os lo había dicho?). Y la mala bruja esa de la colina quiere además tirarse al hado enamorado de la niña (por eso le tiene tan enfilado con maldición propia y todo eso).

Pues la niña decide ir a la corte de la loca bajo la montaña a exigirle que libere a todo quisqui (y muy especialmente al noviete). A pesar de ser humana y no tener nada que ofrecer, la mala, como es muy mala, decide que en vez de matarla rápido le va a dar una oportunidad de salvar el culo y hace un trato mágico con ella según el cual, si la niña supera tres pruebas (o resuelve un acertijo), la loca liberará a todo el mundo. Y, en fin, patatín, patatán.

En general, muchas explicaciones, mucho resumen, mucho texto de relleno. He hecho lectura diagonal durante buena parte del texto, parándome sólo en las partes de acción, que eran las que tenían un poco más de interés.

Teniendo en cuenta la complejidad de la narración, la madurez de los personajes y lo sesudo del acertijo… yo diría que esta historia estaría mucho mejor orientada para un público de entre doce y catorce años. Pero, claro, para eso habría que quitar las escenas de sexo explícito. Y eso incluso omitiendo el hecho de que la relación entre la muchachilla y el hado centenario es jodidamente creepy (y que él es retrasado profundo, el pobre).

A mí el personaje que me molaba era el tío pragmático de la corte de la loca bajo la colina. Estoy hasta las narices de tanto personaje obsesionado con poner en peligro a TODO QUISQUI con tal de salvar al amorr de tu vida. Así que el personaje este que os digo molaba (como el tío del tigre púrpura en la peli de Watchmen).

Y, hablando de gente pragmática: ¿se puede saber qué coño les pasa a los hados de esta historia? La niña, inconsciente y suicida como es con su impulsividad arrojadiza resulta que está intentando salvarles a todos de seguir bajo el control de la loca de la colina. Pues bien que se lo paga todo el puto mundo riéndose de ella y sus esfuerzos por superar las pruebas que la loca hace que la niña pase. Vale que haya algún loco seguidor incondicional de la colgada, pero no me puedo creer que todos a los que ha engañado y quitado sus poderes estén ahí riéndose de su única oportunidad de ser libres de nuevo. Solo dejan de reírse con la última prueba. Yo alucinaba.

El final de esta historia es un colmo de los colmos y encima el personaje pragmático no sale todo lo que me hubiera gustado. Así que es una caca.


Una corte de niebla y furia
«Feyre sobrevivió a las garras de Amarantha [Zarza: noooooo, Amaranto, nooooo, ¿qué has hecho? ¿Por qué no los mataste a todos cuando pudiste?] para volver a la Corte Primavera—pero a un alto costo. Aunque ahora ella tiene los poderes de un Alto Fae, su corazón permanece humano, y no puede olvidar las terribles hazañas [Ortiga: qué eufemístico] realizadas para salvar a la gente de Tamlin.
Feyre tampoco ha olvidado su trato con Rhysand, el temido Alto Fae de la Corte Noche. Mientras Feyre navega su oscura red de política, pasión e increíble poder, un mal aun mas grande acecha – y ella puede ser la clave para detenerlo. Pero solo si ella puede controlar sus horribles dones, curar su fracturada alma, y decidir cómo quiere forjar su futuro – y el futuro de un mundo dividido en dos.»

Quiero que os fijéis en el terrorífico uso de las rayas en esta sinopsis que os he copiado. Esto es probablemente una traducción tal cual del inglés, y es un ejemplo clarísimo de lo jodidamente MAL que escribe Sarah Jota +. La pobre señora no sabe puntuar. En absoluto. Se dedica a escribir rayas, rayas por todas partes para sustituir no solo comas sino también ¡puntos suspensivos! Yo he acabo ojiplática.

En términos generales, este libro es literariamente tan malo como el primero, pero la trama me ha parecido mucho más salvable. Infinitamente más salvable. Al menos la autora hace un posicionamiento muy claro en contra del amor tóxico y abusivo del pipiolo del primer libro y hace que la protagonista se libre de él [Zarza: y a ti te gusta porque además aparece el paleto que gusta. Ortiga: ¡sip! Zarza: se te ve el plumero. Ortiga: :D]. Me sigue tocando un poco las narices que todos los logros de todo el mundo tengan que estar justificados por la fuerza del amorr verdadero que hace acto de presencia y lo cura todo, todo y todo (menos el cáncer), pero… En fin, por algo se empieza.

En esta ocasión tenemos la historia de Bella la vampira brillante Feyre el hada brillante resucitada y llena de poderes únicos y chupiguays que salvarán a todo el mundo mundial. Tenía curiosidad por leer este libro porque con el anterior me había quedado con ganas de saber más sobre el personaje pragmático del anterior, así que me ha encantado que este libro gire tanto en torno a él y por fin le den patada al rubio retrasado.

Es que, en serio, el rubio del primer libro es TAN retrasado. El tipo de retrasado que no da pena, solo te deja sin palabras: muda irritación. De hecho, os voy a contar una historia para que entendáis exactamente el tipo de retraso mental con el que estamos tratando:
En cierta ocasión, no preguntéis por qué, tuve que quedar para comer con un tipo al que no conocía de nada, hijo de amigos de mi padre. A lo largo de una conversación muy poco fluida terminamos hablando, a saber por qué, de que él se consideraba a sí mismo una persona muy vengativa. Le pedí un ejemplo de una venganza que hubiera llevado a cabo y él procedió a contarme. Resulta que, para desquitarse de una exnovia suya, había dejado pasar un año tras la ruptura y entonces se había puesto en contacto con el nuevo novio de la chica y se había entretenido mandándole mensajes hablando mal de la novia para tocar los huevos. El colofón de su sesuda venganza fue su último mensaje, con el cual el novio actual de la chica perdió definitivamente los estribos y se volvió loco de rabia: «¿sabes que esos labios que ahora besas antes habían estado en mi…?» [pausa tope dramática, mirada significativa, sonrisa henchida de agudeza mental]. Así que yo me lo quedé mirando un instante. «¿Tú habías sido su primer novio?», le pregunté. Él contestó que no, claro. «Entonces», continué, preguntándome en cuánta estima tendría mi padre a este muchacho, «eres consciente de que, seguramente, antes de haberte besado a ti sus labios ya habrían estado en la… [pausa topa dramática, mirada significativa, ceja levantada] de otra persona. ¿Verdad?». Momento de silencio seguido de mirada furibunda.

Durante toda la lectura, queridos hierbajos, me he estado acordando de este curioso personaje de la vida real cada vez que el rubio retrasado aparecía en escena.

En fin, ¿qué más deciros de este libro? Más escenas de sexo explícito que en el anterior y un final en el que varias humanas más terminan convertidas en hadas chupiguays para poder emparejarlas en el tercer libro con sus pretendientes destinados del mundo de los hados, y además todos escapan vivitos y coleando gracias a que el malo malísimo que es malo por amor a la maldad les deja marchar por piedad de su negro, negro corazón. Aun con todo, el final de este segundo volumen tiene un par de giros que hacen que sea en conjunto mucho mejor que el del primer libro, así que figuraos cómo de malo tenía que ser el primero.

Ah, también se me olvidaba de hablaros de la maldita manía de la autora: desde mitad del primer libro la agarra y ya no la suelta, de hablarnos de «hombres» y «mujeres» pasa a hablarnos de «machos» y «hembras». Y así, queridos hierbajos, es como terminamos con otro de esos libros en los que los rugidos de placer de los machos durante el acto amoroso hacen temblar montañas (true story).

Y el tercero de la trilogía todavía no ha salido (y de todas formas no creo que lo lea).

Ale, con Dios.

:D

4 comentarios :

  1. Justo estoy leyendo ahora El beso del ganador y de momento no me está convenciendo del todo. Además, odio el rollo de Arin con los dioses y su suerte infinita porque claro, su Dios lo tiene que salvar siempre. Por ahora el libro que más me gustó fue el primero.
    De los otros si que leí Una corte de rosa y espinas, pero tampoco terminó de gustarme, había muchas cosas que no me cuadraban y me interesaban más los malos que los protagonistas. Me pareció que creaba un universo bastante interesante, pero que se desaprovechaba con tanto amor.
    De hecho, el segundo no lo he leído, ni creo que lo lea, aunque tu opinión sea más positiva.

    ¡Saludos!

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  2. ¡Hola, Ortiga!

    De La trilogía del ganador no puedo decir nada aún porque no he leído ni el primer libro, pero tengo pensado leer por lo menos ese. El que sí que leí fue Una corte de espinas y rosas en una LC y la verdad es que me lo pasé bastante durante la lectura. No por el libro, que me dio bastante igual, sino por el comentarlo por el grupo. Veo que coincidimos bastante en lo que pensamos del libro: hay bastante cosa de relleno, bastantes partes en las que no pasa nada, y el rubio buenorro, Tamlin, tampoco me pareció gran cosa, me caía mejor el otro, Rhysand (no, no he mirado en internet en nombre, qué va, jaja). Y Feyre haciendo constantemente lo que le daba la gana porque ella lo valía y que luego al final no le pasara nada me tocaba la moral. Lo del acertijo es de risa de lo fácil que es, que sabes la solución, que es lo más típico del universo, incluso antes de acabar de leerlo. Y luego está el final. En este libro pasa como en una mascletà: lo mejor es el final. Siguiendo con los símiles valencianos, haría lo que hacemos aquí con las fallas: quemarlo. Más concretamente, quemaría los dos últimos capítulos, que sobraban bastante. Para mí pega más que ella acabe muerta y luego, si quiere que la segunda parte sea la venganza del otro, pues vale, pero no me pongáis un final tan malo como el que hay. Por lo tanto, no sé si leeré la segunda parte, aunque digas que Rhysand tiene más protagonismo y la autora se muestre en contra del amor tóxico.

    ¡Saludos!

    Carol

    Pd:"«Entonces [...] eres consciente de que, seguramente, antes de haberte besado a ti sus labios ya habrían estado en la… [...] de otra persona. ¿Verdad?»." http://1.bp.blogspot.com/-ShTKY9OlJuU/T6dlRwLv7dI/AAAAAAAAAPY/3U5fVrUK16I/s1600/applause-bender.jpg Qué grande eres, jajaja.

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  3. Y yo que intenté con la maldición del ganador y me aburrí a las pocas páginas. Debo estar poniéndome muy vieja, no sé. Y de la otra saga, morí con el veredicto "así que es una caca". De las versiones de La bella y la bestia, únicamente me gustó la de Belleza cruel. Y la de El último deseo, de Andrzej Sapkomosellame. Está de fondo, en uno de los relatos, y le da una explicación mucho más cruda y creíble al tema de la maldición, además que explica mejor qué es lo que hace una joven encerrada tanto tiempo con una bestia peluda. Morbo por todas partes.
    Y al de las venganzas por mensajes de texto, yo pensaba que eso era más propio de chicas. Hace unos días, una amiga le hizo algo parecido a la ex de su actual novio, diciéndole cosas mucho peores.
    Feliz viaje. Y que no te vaya a llegar un mensaje dentro de un año, diciendo algo sobre el lugar donde estuvieron los cubiertos que usaste en esa cena xD

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    Respuestas
    1. Oh, mira, quiero leer la saga de Sapkosky (o como se escriba) desde que vi al Geek furioso de la literatura hablando de ella en uno de sus vídeos. El otro día leí Nieve, cristal, manzanas de Neil Gaiman, un retelling de Blancanieves que, en mi opinión, está mucho mejor que Una corte de espinas y rosas (aunque sean de distintos cuentos, pero como retelling es mucho mejor) por la atmósfera oscura que crea, por el narrador, y por el cambio de personalidades en los personajes, especialmente en los que vendrían a ser Blancanieves y la madrastra (narradora). Es una historia breve, de unas 20 páginas, pero intensa.

      Carol

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